Saludo en la inauguración de la exposición "Pedro de Mena. Granatensis Malacae"

Saludo de Mons. Jesús Catalá, obispo de Málaga, en el acto de inauguración de la exposición "Pedro de Mena. Granatensis Malacae"

EXPOSICIÓN SOBRE PEDRO DE MENA

Saludo de Mons. Jesús Catalá

en el Acto de la Inauguración

(Málaga, 16 marzo 2019)

El Palacio Episcopal de Málaga ha sido durante varias décadas un ámbito cultural de referencia en nuestra Ciudad. Como espacio cultural-expositivo fue re-abierto en marzo de 2014 por iniciativa y gestión de la propia Diócesis de Málaga.

En estos primeros cinco años de su nueva andadura ha albergado más de quince exposiciones sobre diversos temas y ha desarrollado un amplio programa de conciertos, presentaciones de diverso tipo y programas educativos.

Para celebrar este intenso lustro de actividades, ofrecemos ahora una gran exposición sobre Pedro de Mena y Medrano, uno de los grandes escultores del siglo XVII, que, oriundo de Granada, trabajó en nuestra ciudad. Por ello la exposición se titula: “Pedro de Mena. Granatensis malacae”, es decir, un granadino en Málaga, como él mismo firma alguna de sus obras. Podremos contemplar una amplia producción de este gran autor de arte sacro.

La Iglesia católica ha apostado siempre por el arte y por la cultura como expresión de la fe y manifestación de la bondad y hermosura de la creación, salida hermosa de las manos de Dios.

San Gregorio Nisseno decía: “Quien ha purificado el ojo de su alma y es capaz de ver las cosas bellas, se sirve de lo visible como de un trampolín para alzarse hacia contemplación de lo espiritual” (La verginità, en Patrología Griega, 46, 364).

Las obras de Pedro de Mena, aquí expuestas, no están hechas para una exposición, sino para iglesias y oratorios con el fin de ayudar a la piedad cristiana a elevar la mente a Dios y glorificarle por el don de la fe, por la salvación eterna y por el ejemplo de los santos. Se ofrecen aquí imágenes de Cristo, de la Inmaculada y de diversos santos.

Si la hermosura de estas imágenes puede dejarnos extasiados, cuán grande será la belleza divina que estas obras reflejan. Os invito a recorrer la exposición con ánimo abierto a la transcendencia y el corazón dispuesto para elevar una oración al Señor.

Deseo hacer mención de las imágenes de Cristo y de la Inmaculada. La imagen restaurada del Cristo, perteneciente a la Catedral de Málaga, podemos llamarla desde ahora “El Cristo de Mena”, cuya textura y facciones presentan un alto grado de realismo, y, al decir de santa Teresa de Ávila, expresan el “Cristo muy humanado y llagado”. Esta talla es reproducción exacta del pequeño crucifijo que la Magdalena sostiene en sus manos.

Y las imágenes de la Inmaculada, expuestas en una misma sala, muestran una finura, una delicadeza y una profunda espiritualidad, que nos ayuda a percibir mejor la grandeza de la Madre de Dios y madre nuestra.

Solo me resta agradecer a todas las personas e instituciones que han colaborado para hacer posible esta hermosa y significativa exposición de la obra de Pedro de Mena.

Os deseo un recorrido espiritual fecundo, que nos ayude a vivir la Cuaresma, ya iniciada, y celebrar con gran alegría la Pascua de resurrección.

Como signo de que la exposición quiere ayudar a un encuentro personal con la Divina Belleza, rezamos juntos el Padrenuestro. Y os imparto mi bendición.


+ Jesús Catalá

Obispo de Málaga