Un grupo de cinco jóvenes han realizado el Rito de Admisión, cuatro el Lectorado y tres el Acolitado
La Iglesia de Córdoba ha celebrado hoy con gozo el paso decidido de un grupo de jóvenes en su camino hacia el sacerdocio.
La Santa Iglesia Catedral ha acogido el Rito de Admisión de cinco jóvenes de los seminarios San Pelagio de Córdoba y Redemptoris Mater “San Juan de Ávila”, cuatro más al Lectorado y tres seminaristas al Acolitado.
Ante un templo repleto de fieles, un numeroso grupo de sacerdotes, además del obispo emérito de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, el obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, ha presidido la celebración en el templo principal de la Diócesis y se ha dirigido a los seminaristas destacando el carácter ministerial de la Iglesia, “enriquecida con múltiples dones y carismas”. El prelado ha recordado que todos los ministerios están llamados al servicio de Dios y de los hermanos.
Tomando como referencia la figura de san Pablo, el Obispo ha subrayado que el anuncio del Evangelio siempre encuentra dificultades externas e internas, por lo que ha animado a los seminaristas a no tener miedo, a dejarse guiar por el Señor, porque “el Señor nos invita a no tener miedo, a confiar en las personas y a seguir trabajando con esperanza”.
Mons. Jesús Fernández ha afirmado que Dios “quiere la salvación de nuestro mundo, de cada pueblo y de cada persona” y ha instado a los seminaristas a dejar que resuene en su interior su promesa, la promesa de Cristo y “vuestra tristeza se convertirá en alegría. En este sentido, ha recordado que la Iglesia ha dado frutos a lo largo de la historia “muchas veces con grandes sacrificios” y ha señalado que no es posible engendrar nuevos hijos para Dios “sin esfuerzo, sin sacrificio y sin entrega”.
Dirigiéndose especialmente a quienes celebraban el rito de admisión, ha explicado que, tras el proceso de discernimiento, inician un camino de crecimiento integral orientado a configurarse con Cristo Buen Pastor a través de la futura ordenación sacerdotal.
Sobre el ministerio del lectorado, ha destacado el compromiso de proclamar la Palabra de Dios y promover el conocimiento de la Sagrada Escritura en la comunidad cristiana. A los nuevos lectores les ha animado a alimentarse espiritualmente de esa Palabra y hacerla vida en su día a día.
En cuanto al acolitado, ha recordado que este ministerio implica una colaboración directa en la liturgia y especialmente en la Eucaristía, asistiendo al sacerdote y al diácono en el altar y ayudando en la distribución de la comunión. Por ello, les ha pedido cultivar “una espiritualidad sacramental y eucarística”.
Finalmente, el pastor de la Diócesis ha concluido su homilía animando a estos jóvenes a confiar en la promesa de Cristo de que toda tristeza puede transformarse en alegría.
Seminaristas de los dos seminarios de Córdoba
El Rito de Admisión representa el reconocimiento oficial y público de la vocación sacerdotal. Los seminaristas que han realizado este rito han sido: Alejandro Galán Pedrajas, Rafael Marrón Rodríguez, Fernando Niño Cabello, Antonio Ngo Gia Bao y José Nguyen Hoang Bao Khang.
Por su parte, Ignacio Bolancé Díaz, Ángel Espinosa Barea, Mariano Mesa López y Manuel Varo Mediavilla han realizado el Lectorado; y, además, Pedro Baena González, Mariano Mesa López y Manuel Varo Mediavilla han realizado el Acolitado.
En mi primer libro, Teófilo, escribí de todo lo que Jesús hizo y enseño desde el comienzo hasta el día en que fue llevado al cielo, después de haber dado instrucciones a los apóstoles que había escogido, movido por el Espíritu Santo. Se les presentó él mismo después de su pasión, dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles del reino de Dios.
Una vez que comían juntos, les ordenó que no se alejaran de Jerusalén, sino: «aguardad que se cumpla la promesa del Padre, de la que me habéis oído hablar, porque Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo dentro de no muchos días».
Los que se habían reunido, le preguntaron, diciendo: «Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino a Israel?».
Les dijo: «No os toca a vosotros conocer los tiempos o momentos que el Padre ha establecido con su propia autoridad; en cambio, recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que va a venir sobre vosotros y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría y “hasta el confín de la tierra”».
Dicho esto, a la vista de ellos, fue elevado al cielo, hasta que una nube se lo quitó de la vista. Cuando miraban fijos al cielo, mientras él se iba marchando, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron:
«Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que ha sido tomado de entre vosotros y llevado al cielo, volverá como lo habéis visto marcharse al cielo».
Salmo
Salmo 46, 2-3. 6-7. 8-9
R/. Dios asciende entre aclamaciones, el Señor, al son de trompetas
– Pueblos todos, batid palmas, aclamad a Dios con gritos de júbilo; porque el Señor altísimo es terrible, emperador de toda la tierra.
– Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas: tocad para Dios, tocad; tocad para nuestro Rey, tocad.
-Porque Dios es el rey del mundo: tocad con maestría. Dios reina sobre las naciones, Dios se sienta en su trono sagrado.
Segunda lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 1, 17-23
Lo sentó a su derecha en el cielo
Hermanos: El Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, e ilumine los ojos de vuestro corazón para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos, y cuál la extraordinaria grandeza de su poder en favor de nosotros, los creyentes, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, poder, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no solo en este mundo, sino en el futuro.
Y «todo lo puso bajo sus pies», y lo dio a la Iglesia, como Cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que llena todo en todos.
Evangelio del día
Conclusión del santo evangelio según san Mateo 28, 16-20
Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra
En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.
Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron.
Acercándose a ellos, Jesús les dijo:
«Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.
Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».
Comentario Bíblico de Pablo Díez
Cuando en Ez 5,5 se presenta a Jerusalén situada en medio de las naciones, no se está aludiendo a una centralidad geográfica, sino teológica. Esa posición implica una vocación universal: Israel y, especialmente, Jerusalén debían ser un punto de referencia para los pueblos. Dado que Jerusalén es el lugar donde se concentran las promesas hechas a Israel (alianza, templo, restauración), la orden de Jesús a sus discípulos de que esperen allí indica que la nueva acción divina que se anuncia (el envío del Espíritu) no rompe con la historia de Israel, sino que la lleva a su cumplimiento.
La referencia al bautismo en el Espíritu (Hch 1,5) no se entiende aisladamente, sino como anticipación directa de Pentecostés, donde Lucas cita a Joel (Jl 3,1-5). Por eso la efusión del Espíritu en Hechos no es una experiencia aislada, sino el signo de que Dios está cumpliendo sus promesas proféticas. Jerusalén es el punto en el que el oráculo profético se convierte en evento histórico y, desde ahí, se expande a “toda carne”.
Con la prohibición de conocer “tiempos y momentos” (Hch 1,7) Jesús quiere desplazar la atención de sus discípulos desde la especulación escatológica hacia lo realmente importante, la misión histórica concreta. En esta tesitura, Jerusalén sigue siendo el punto de partida, pero su centralidad se redefine dinámicamente: Jerusalén, Judea, Samaria, confines de la tierra. Por ello, el centro ya no es un lugar estático, sino el origen de una expansión universal. La ascensión de Jesús juega un papel clave, ya que supone su entronización y el inicio de su señorío efectivo.
Así se aprecia en la lectura cristológica del salmo 46 que, al celebrar la ascensión y entronización de Dios como rey universal (Sal 46,6-9), ofrece un trasfondo clave para interpretar la ascensión de Jesús como su exaltación y dominio sobre las naciones. Desde esta posición regia, Cristo derrama el Espíritu prometido por Joel, inaugurando la era escatológica y fundamentando la misión universal de la Iglesia (Mt 28,18-20; Hch 1,8). De este modo, la aparente ausencia del Cristo se transforma en una presencia eficaz mediante el Espíritu, que impulsa el testimonio hasta los límites del orbe.
En este VII Domingo de Pascua celebramos con alegría la solemnidad de la Ascensión del Señor, uno de los grandes misterios de la vida de Cristo y una fiesta litúrgica que llena de esperanza a la Iglesia. La Ascensión no significa la ausencia de Jesús ni una despedida definitiva de sus discípulos. Al contrario, el Señor resucitado entra en la gloria del Padre y permanece para siempre vivo y cercano a nosotros. Así lo recuerda san León Magno, «la gloria de la Cabeza» se convirtió en «la esperanza del cuerpo» (cf. Sermón sobre la Ascensión del Señor). Como recuerdan las reflexiones sobre este misterio, antes de subir al cielo “Jesús les dio instrucciones” a sus apóstoles y luego “ocupó su puesto” junto al Padre. Con ello, Cristo confía a la Iglesia la misión de anunciar el Evangelio hasta los confines de la tierra y promete el don del Espíritu Santo, fuerza y guía del pueblo cristiano. La Ascensión nos recuerda que nuestra vida tiene una meta eterna y que Jesús intercede continuamente por nosotros. Además, este misterio fortalece nuestra esperanza: aunque el mundo atraviese dificultades y la fe encuentre obstáculos, Cristo glorificado sostiene siempre a su Iglesia. Por eso, la Ascensión es también una invitación a vivir mirando al cielo, pero con los pies firmemente puestos en la misión cotidiana de anunciar el Reino de Dios con fidelidad y alegría.
Coincidiendo con esta celebración, la Iglesia conmemora la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales con el lema “Custodiar voces y rostros humanos”. En su mensaje, el Papa recuerda que el rostro y la voz son rasgos únicos de cada persona y expresan su identidad irrepetible. En un tiempo marcado por el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial, las redes sociales y los sistemas digitales, el Santo Padre nos invita a reflexionar sobre la importancia de una comunicación verdaderamente humana. El desafío actual no es solamente tecnológico, sino profundamente antropológico: se trata de cuidar la dignidad de las personas, evitar la manipulación de la verdad y no reducir al ser humano a un simple dato o algoritmo. El Papa advierte también del peligro de una comunicación superficial, agresiva o manipulada, que puede erosionar nuestra capacidad de pensar críticamente y de relacionarnos auténticamente con los demás. Frente a ello, propone una comunicación basada en la responsabilidad, la cooperación y la educación. Custodiar voces y rostros humanos significa aprender a escuchar, respetar y reconocer al otro como un hermano. También significa defender la verdad y promover una cultura del encuentro frente a la polarización y la indiferencia. Como discípulos de Cristo, estamos llamados a comunicar esperanza, misericordia y fraternidad, utilizando los medios de comunicación como instrumentos al servicio del bien común y nunca como armas que hieren o dividen.
En este contexto comunicativo adquieren especial importancia las recientes palabras del Papa con motivo del centenario de la creación de la Librería Editora Vaticana. El Santo Padre ha querido recordar el valor permanente del libro en la vida de la Iglesia y de la sociedad. El libro —afirma— es una oportunidad para pensar, encontrarnos y anunciar a Cristo. En una cultura marcada muchas veces por la rapidez y la superficialidad, la lectura sigue siendo un camino privilegiado para profundizar, reflexionar y formar un pensamiento crítico. Leer ayuda a abrir la mente, a evitar visiones reducidas de la realidad y a cultivar la interioridad. Además, los libros son puentes que favorecen el encuentro entre las personas, creando diálogo y comunión. Pero, para los cristianos, el libro tiene todavía un valor más profundo: es instrumento de evangelización y ocasión para acercarse a Cristo. La lectura de la Sagrada Escritura, de la vida de los santos o de buenos textos espirituales puede transformar el corazón y renovar la fe.
Pidamos al Señor que nuestras palabras y nuestras formas de comunicar custodien siempre voces y rostros humanos, promoviendo el respeto, la verdad y la fraternidad. Y mientras nos acercamos a la solemnidad de Pentecostés, preparémonos con la oración y la esperanza para recibir al Espíritu Santo, que fortalece nuestra fe y nos impulsa a ser testigos alegres del Evangelio en el mundo de hoy.
Felicitación de Mons. Ramón Valdivia a los profesionales de los medios de comunicación con motivo de la 60ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales
Estimados profesionales y trabajadores de los Medios de Comunicación Social:
Con motivo de la celebración este domingo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, deseo haceros llegar, mi más sincera felicitación y agradecimiento por la importante labor que realizáis cada día.
La Iglesia, en el domingo de la Ascensión del Señor, quiere tener especialmente presentes en su oración a todos aquellos que dedicáis vuestra vida a comunicar, informar y tender puentes entre las personas. Jesucristo mismo, al subir al cielo, se convierte en el gran comunicador entre Dios y los hombres, aquel que hizo de su propia vida la mejor noticia, el Evangelio.
La importancia de la comunicación es fundamental para la Iglesia, porque su misión es precisamente dar a conocer el amor infinito de Dios y hacer presente, en medio de los hombres y mujeres de nuestro tiempo, a quien es “el Camino, la Verdad y la Vida”. Precisamente la verdad constituye el horizonte y el contenido más noble de toda comunicación auténtica. Nuestro mundo necesita comunicadores comprometidos con la verdad, con la dignidad de las personas y con el bien común.
Por eso, quisiera expresaros nuestro aprecio por vuestro trabajo diario, también cuando se realiza desde una mirada crítica hacia la realidad eclesial. Vemos vuestra tarea con la simpatía de quienes compartimos, desde ámbitos distintos, la misión de servir a la verdad y contribuir a la convivencia, la comunión y la paz social.
Quiero recordar igualmente a tantos profesionales y colaboradores que, con esfuerzo, inteligencia y entrega generosa, trabajan para que nunca quede oculto el bien que existe en nuestra sociedad, ni los gestos de amor y solidaridad que embellecen nuestro mundo.
En esta Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, os animo a seguir ejerciendo vuestra misión con responsabilidad, honestidad y esperanza. Que nunca falte vuestro compromiso por una comunicación verdaderamente humana, capaz de acercar, iluminar y construir.
Recibid mi felicitación más cordial y mi gratitud por vuestro servicio.
La Iglesia celebra el domingo 31 de mayo, solemnidad de la Santísima Trinidad, la Jornada Pro Orantibus, que este año lleva por lema: «Vida contemplativa: ¿por quién eres?» Los materiales de esta Jornada han sido preparados por la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.
Los obispos de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada indican que en España celebra cada año la Jornada Pro Orantibus como una ocasión privilegiada para hacer visible, agradecer y sostener la vida contemplativa presente en nuestras diócesis. En este 2026, el lema «Vida contemplativa, ¿por quién eres?» sitúa ante una pregunta fundamental, capaz de iluminar, a través de la vocación contemplativa, la vida cristiana en su conjunto.
En su mensaje los obispos recuerdan que en un tiempo y contexto cultural marcados por la prisa, la dispersión interior y la tentación de medir la vida desde la eficacia inmediata, junto con una sed de espiritualidad a muchos niveles, «la vida contemplativa recuerda a toda la Iglesia que la pregunta decisiva no es solo qué podemos hacer y esperar, sino también, y sobre todo, por quién somos, vivimos yactuamos, por quién alzamos la mirada».
Además, subrayan la importancia de una existencia dedicada a la contemplación, que proclama, con la entrega de la vida, que «Dios es digno de ser buscado y amado por sí mismo y que situar la vida ante él representa por sí solo un servicio profundo y silencioso, tanto a la Iglesia como al conjunto de una humanidad muchas veces perdida en trincheras de odio y destrucción. Un servicio y una misión que la Iglesia y los hombres y mujeres de todos los tiempos necesitan».
En los materiales también se incluyen testimonios de vida contemplativa, donde dan a conocer su vida dedicada a Dios y puesta al servicio del mundo.
Protagonizado por Elsa López, Elba Pedrosa y Ricardo Hernández Bravo, tiene lugar el sábado 16 de mayo
El ciclo Noches con Alma, “un espacio artístico y cultural de diálogo amplio y abierto sobre temáticas de marcado carácter social, alcanza este sábado, 16 de mayo, su séptima edición, consolidado como un punto de encuentro en torno a la música, la literatura y el arte desde una perspectiva abierta a creyentes y no creyentes”, indica la parroquia de Matriz de El Salvador de Santa Cruz de La Palma.
Los escritores Elsa López, Elba Pedrosa y Ricardo Hernández Bravo, señala protagonizan esta nueva propuesta que tiene como título genérico ‘Al calor de la familia’ y tendrá lugar en la Parroquia Matriz de El Salvador de Santa Cruz de La Palma, a partir de las 20:15 horas con entrada libre. El acto estará conducido por la escritora Belén Lorenzo, y contará también con la intervención musical de Álvaro Fernández Martín y su hijo Álvaro Fernández González, quienes tocarán dúos para trompeta. El encuentro, explica, aborda el concepto de familia en sentido amplio, que cada escritor enfocará desde su punto de vista particular.
Organizado por la parroquia de El Salvador, explica, “a partir de una idea original de la Diócesis Nivariense, Noches con Alma se plantea como una serie de sencillos encuentros artístico-culturales. El objetivo es ofrecer un espacio de diálogo abierto relacionado con la cultura que nos rodea y aportar una visión diferenciada a la vez que integradora y de entendimiento”.
La parroquia de El Salvador, recuerda, acogió en 2018 el primer encuentro de este ciclo en la isla, dedicado en aquella ocasión a ‘El dolor en la literatura’. En años sucesivos, y con el paréntesis de la pandemia, el ciclo ha girado en torno a temas como la esperanza, la fortaleza ante la adversidad o los ‘invisibles’ de la sociedad.
Ricardo Hernández Bravo (El Paso, 1966), señala, es poeta y profesor de Lengua y Literatura en enseñanza secundaria. Es autor de los libros de poesía ‘El ojo entornado’; ‘En el idioma de los delfines’, Premio Julio Tovar 1996; la antología ‘El aire del origen (Poemas 1990-2002)’; ‘Los posos de la sed’, ‘La piedra habitada’; ‘Pausa para anuncios’; ‘Papi, no se puede pagar sin aliento’; ‘Porque tú me has hablado’; y dos poemarios en colaboración con pintores: ‘La tierra desigual’, con Hugo Pitti y ‘Alas de metal’, con Graciela Janet. En prosa ha publicado ‘Siete cuentos’ y ‘Vivir sobre el volcán’. Desde 2022 coordina junto a Coriolano González Montañez el proyecto editorial alternativo de poesía ‘La Gallofa Cartonera’.
Elsa López (Fernando Poo, 1943), indica, es catedrática y doctora en Filosofía, y entre sus muchos reconocimientos es Doctora Honoris Causa de la Universidad de La Laguna, Académica Honoraria de la Academia Canaria de La Lengua, miembro correspondiente de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, Hija Adoptiva de la Isla de La Palma y Premio Canarias de Literatura. Fundadora y directora de Ediciones La Palma desde 1989, ha obtenido el Premio de Investigación José Pérez Vidal (1993), Premio Internacional de Poesía «Ciudad de Melilla»(1987), Premio Internacional de Poesía «Rosa de Damasco» (1989), Premio Nacional de Poesía «José Hierro» (2001) y Premio de Poesía «Ciudad de Córdoba Ricardo Molina» (2005).
En poesía ha publicado ‘El viento y las adelfas’, ‘Inevitable Océano’, ‘Penumbra’, ‘Del amor imperfecto’, ‘La Casa Cabrera’, ‘La fajana oscura’, ‘Cementerio de elefantes’, ‘Al final del agua’, ‘Tránsito’, ‘Magarzas’, ‘Mar de amores’, ‘Ministerio del aire (Antología 1973-2003)’, ‘Quince poemas (de amor adolescente)’, ‘La pecera’, ‘A mar abierta’, ‘Travesía’, ‘De la A a la Z Canarias’, ‘Solo de amor’, ‘Ofertorio’, ‘A la Virgen de Las Nieves’, ‘Viaje a la nada’, ‘Últimos poemas de amor’, ‘Bestiario de cristal’, ‘El país de mi abanico’ y ‘Dos miradas’. Sus poemas han sido traducidos al árabe, francés, inglés, alemán, italiano, neerlandés, sueco, portugués y armenio. Parte de su obra poética ha sido incluida en antologías nacionales e internacionales. En narrativa ha publicado ‘Memoria de un tiempo difícil’, ‘José Pérez Vidal, biografía de un etnógrafo canario’, ‘El corazón de los pájaros’, ‘Las brujas de la isla del viento’, ‘El viaje’, ‘Una gasa delante de mis ojos’, ‘Hospital de mariposas’, ‘La isla del viento’, ‘Ella quiere ser sorda’ y ‘Ellas’.
Elba Pedrosa, gallega nacida en Santa Cruz de Tenerife (1973), es comunicadora, escritora y actriz. Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, ha trabajado en departamentos de creatividad y comunicación de empresas e instituciones durante más de quince años, ha promovido iniciativas propias de innovación y formación en empresas y centros de enseñanza, y colabora de manera ocasional con diversos medios de comunicación. Entre sus obras, figuran la novela ‘Lo que no sabías’, el libro de cuentos ‘Tal vez nos encontremos’ y el ensayo ‘Despertando la creatividad : Un desafío para tu bella durmiente’.
LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.
Custodiar voces y rostros humanos
Queridos hermanos y hermanas:
El rostro y la voz son rasgos únicos, distintivos, de cada persona; manifiestan su propia identidad irrepetible y son el elemento constitutivo de todo encuentro. Los antigüos lo sabían bien. Así, para definir a la persona humana, los antiguos griegos utilizaron la palabra “rostro” (prósōpon), que etimológicamente indica aquello que está a la vista, el lugar de la presencia y de la relación. El término latino persona (de per-sonare) incluye en cambio el sonido; no un sonido cualquiera, sino la voz inconfundible de alguien.
El rostro y la voz son sagrados. Nos han sido dados por Dios, que nos ha creado a su imagen y semejanza, llamándonos a la vida con la Palabra que Él mismo nos ha dirigido. Palabra que resonó primero a través de los siglos en las voces de los profetas, y luego se hizo carne en la plenitud de los tiempos. Esta Palabra —esta comunicación que Dios hace de sí mismo— la hemos podido escuchar y verdirectamente (cf. 1 Jn 1,1-3), porque se dio a conocer en la voz y en el rostro de Jesús, Hijo de Dios.
Desde el momento de su creación, Dios ha querido al hombre como su interlocutor y, como dice san Gregorio de Nisa, [1] ha impreso en su rostro un reflejo del amor divino, para que pueda vivir plenamente la propia humanidad mediante el amor. Por tanto, custodiar rostros y voces humanas significa conservar este sello, este reflejo indeleble del amor de Dios. No somos una especie hecha de algoritmos bioquímicos definidos de antemano. Cada uno de nosotros tiene una vocación insustituible e inimitabile que surge de la vida y que se manifiesta precisamente en la comunicación con los demás.
La tecnología digital, cuando se falla en su cuidado, se corre el riesgo de modificar radicalmente algunos de lospilares fundamentales de la civilización humana, que a veces damos por descontado. Simulando voces y rostros humanos, sabiduría y conocimiento, conciencia y responsabilidad, empatía y amistad, los sistemas conocidos como inteligencia artificial no solo interfieren en los ecosistemas informativos, sino que también invaden el nivel más profundo de la comunicación, el de la relación entre las personas.
El desafío, por tanto, no es tecnológico sino antropológico. Custodiar los rostros y las voces significa, en última instancia, cuidarnos a nosotros mismos.Acoger con valentía, determinación y discernimiento las oportunidades que ofrecen la tecnología digital y la inteligencia artificial no significa ocultar para nosotros mismos los puntos críticos, las opacidades, los riesgos.
No renunciar al pensamiento propio.
Desde hace tiempo existen múltiples pruebas de que algoritmos proyectados para maximizar la implicación en las redes sociales —redituable para las plataformas— premian emociones rápidas y penalizan en cambio expresiones humanas que necesitan tiempo, como el esfuerzo por comprender y la reflexión. Encerrando grupos de personas en burbujas de fácil consenso y fácil indignación, estos algoritmos debilitan la capacidad de escucha y de pensamiento crítico y aumentan la polarización social.
A esto se sumó una confianza ingenuamente acrítica en la inteligencia artificial como “amiga” omnisciente, dispensadora de toda información, archivo de toda memoria, “oráculo” de todo consejo. Todo esto puede desgastar aún más nuestra capacidad de pensar de modo analítico y creativo, de comprender los significados, de distinguir entre sintaxis y semántica.
Aunque la IA puede proporcionar apoyo y asistencia en la gestión de tareas comunicativas, eludir el esfuerzo de pensar por nosotros mismos y conformarnos con una recopilación estadística artificial, a la larga corre el riesgo de erosionar nuestras capacidades cognitivas, emocionales y comunicativas.
En los últimos años, los sistemas de inteligencia artificial están asumiendo cada vez más el control de la producción de textos, música y vídeos. Gran parte de la industria creativa humana corre así el riesgo de ser desmantelada y sustituida por la etiqueta “Powered by AI”, convirtiendo a las personas en meros consumidores pasivos de pensamientos no pensados, de productos anónimos, sin autoría, sin amor. Mientras que las obras maestras del genio humano en el campo de la música, el arte y la literatura se reducen a un mero campo de entrenamiento para las máquinas.
La cuestión que nos importa, sin embargo, no es en lo que logra o logrará hacer la máquina, sino qué podemos o podremos hacer nosotros, creciendo en humanidad y conocimiento, con un sabio uso de instrumentos tan poderosos a nuestro servicio. Desde siempre, el hombre se ha visto tentado a apropiarse del fruto del conocimiento sin el esfuerzo que supone el compromiso, la investigación y la responsabilidad personal. Sin embargo, renunciar al proceso creativo y ceder a las máquinas nuestras funciones mentales y nuestra imaginación significa enterrar los talentos que hemos recibido para crecer como personas en relación con Dios y con los demás. Significa ocultar nuestro rostro y silenciar nuestra voz.
Ser o fingir: simulación de las relaciones y de la realidad
A medida que nos desplazamos por nuestros flujos de información (feeds), cada vez es más difícil saber si estamos interactuando con otros seres humanos o con “bots” o “influencers” virtuales. Las intervenciones opacas de estos agentes automatizados influyen en los debates públicos y en las decisiones de las personas. En particular, los chatbots basados en grandes modelos lingüísticos (LLM), se están demostrando ser sorprendentemente eficaces en la persuasión oculta, mediante una optimización continua de la interacción personalizada. La estructura dialógica y adaptativa, mimética, de estos modelos lingüísticos es capaz de imitar los sentimientos humanos y simular así una relación. Esta antropomorfización, que puede resultar incluso divertida, es al mismo tiempo engañosa, sobre todo para las personas más vulnerables. Porque los chatbots excesivamente “afectuosos”, además de estar siempre presentes y disponibles, pueden convertirse en arquitectos ocultos de nuestros estados emocionales y, de este modo, invadir y ocupar la esfera de la intimidad de las personas.
La tecnología que se aprovecha de nuestra necesidad de relacionarnos no solo puede tener consecuencias dolorosas para el destino de las personas, sino que también puede dañar el tejido social, cultural y político de las sociedades. Esto ocurre cuando sustituimos las relaciones con los demás por relaciones con IA entrenadas para catalogar nuestros pensamientos y, por lo tanto, para construir a nuestro alrededor un mundo de espejos, donde todo está hecho “a nuestra imagen y semejanza”. De este modo, nos privamos de la posibilidad de encontrar al otro, que siempre es diferente a nosotros y con el que podemos y debemos aprender a relacionarnos. Sin la aceptación de la alteridad no puede haber ni relación ni amistad.
Otro gran desafío que plantean estos sistemas emergentes es el de la parcialidad (en inglés: bias), que lleva a adquirir y transmitir una percepción alterada de la realidad. Los modelos de la IA están moldeados por la visión del mundo de quienes los construyen y, a su vez, pueden imponer formas de pensar que replican los estereotipos y prejuicios presentes en los datos de los que se nutren. La falta de transparencia en el diseño de los algoritmos, junto con la representación social inadecuada de los datos, tiende a mantenernos atrapados en redes que manipulan nuestros pensamientos y perpetúan y profundizan las desigualdades y las injusticias sociales existentes.
El riesgo es grande. El poder de la simulación es tal que la inteligencia artificial también puede engañarnos con la fabricación de “realidades” paralelas, apropiándose de nuestros rostros y nuestras voces. Estamos inmersos en una multidimensionalidad, donde cada vez es más difícil distinguir la realidad de la ficción.
A esto se suma el problema de la falta de precisión. Los sistemas que hacen pasar una probabilidad estadística por conocimiento nos ofrecen, en realidad, como mucho, aproximaciones a la verdad, que a veces son auténticas “alucinaciones”. La falta de verificación de las fuentes, junto con la crisis del periodismo de campo, que implica un trabajo continuo de recopilación y verificación de información en los lugares donde ocurren los acontecimientos, puede favorecer un terreno aún más fértil para la desinformación, provocando una creciente sensación de desconfianza, desconcierto e inseguridad.
Una posible alianza
Detrás de esta enorme fuerza invisible que nos involucra a todos, hay solo un puñado de empresas, aquellas cuyos fundadores han sido recientemente presentados como los creadores de la “persona del año 2025”, es decir, los arquitectos de la inteligencia artificial. Esto suscita una importante preocupación por el control del oligopolio de los sistemas algorítmicos y de inteligencia artificial capaces de orientar sutilmente los comportamientos e incluso reescribir la historia de la humanidad —incluida la historia de la Iglesia— a menudo sin que nos demos cuenta realmente.
El desafío que nos espera no es el de detener la innovación digital sino el de guiarla, y en ser conscientes desu carácter ambivalente. Corresponde a cada uno de nosotros alzar la voz en defensa de las personas humanas para que estos instrumentos puedan realmente ser integrados por nosotros como aliados.
Esta alianza es posible, pero necesita fundamentarse en tres pilares: responsabilidad, cooperación y educación.
En primer lugar, la responsabilidad.Según las funciones, esta puede traducirse en honestidad, transparencia, valentía, capacidad de visión, deber de compartir conocimientos, derecho a estar informado. Pero, en general, nadie puede eludir su responsabilidad ante el futuro que estamos construyendo.
Para quienes están en la cúspide de las plataformas online esto significa asegurarse de que las propias estrategias empresariales no estén guiadas por el único criterio del máximo beneficio, sino también por una visión de futuro que tenga en cuenta el bien común del mismo modo que cada uno de ellos se preocupa por el bienestar de sus hijos.
A los creadores y programadores de modelos de la IA se les pide transparencia y responsabilidad social respecto a los principios de planificación y a los sistemas de moderación que están en la base de sus algoritmos y de los modelos diseñados con el fin de favorecer un consentimiento informado por parte de los usuarios.
La misma responsabilidad se exige también a los legisladores nacionales y a las entidades reguladoras supranacionales, a quienes compete vigilar sobre el respeto de la dignidad humana. Una reglamentación adecuada puede proteger a las personas, de crear vínculos emocionales con los chatbots y contener la difusión de contenidos falsos, manipuladores o confusos, preservando la integridad de la información frente a una simulación engañosa de la misma.
Las agencias de noticias y los medios de comunicación no pueden permitir que los algoritmos orientados a ganar a toda costa la batalla por unos segundos más de atención, prevalezcan sobre la fidelidad a sus valores profesionales, orientados a la búsqueda de la verdad. La confianza del público se gana con precisión y transparencia, no con la búsqueda de cualquier tipo de implicación. Los contenidos generados o manipulados por la IA deben señalarse y distinguirse claramente de los contenidos creados por personas. Debe protegerse la autoría y la propiedad soberana del trabajo de los periodistas y otros creadores de contenidos. La información es un bien público. Un servicio público constructivo y significativo no se basa en la opacidad, sino en latransparencia de las fuentes, la inclusión de las partes implicadas y un alto nivel de calidad.
Todos estamos llamados a cooperar. Ningún sector puede afrontar por sí solo el desafío de guiar la innovación digital y la forma de gobernar la IA. Es necesario, por tanto, crear mecanismos de protección. Todas las partes interesadas —desde la industria tecnológica a los legisladores, desde las empresas creativas al mundo académico, desde los artistas a los periodistas y a los educadores— deben implicarse en construir y hacer efectiva una ciudadanía digital consciente y responsable.
A esto mira la educación: a aumentar nuestras capacidades personales de reflexión crítica; evaluar la credibilidad de las fuentes y los posibles intereses que están detrás de la selección de información que nos llega; comprender los mecanismos psicológicos que se activan ante ello; a permitir a nuestras familias,comunidades y asociaciones elaborar criterios prácticos para una cultura de la comunicación más sana y responsable.
Precisamente por esto es cada vez más urgente introducir en los sistemas educativos de cada nivel también la alfabetización en los medios de comunicación, en los medios de información y en la IA, que algunas instituciones civiles ya están promoviendo. Como católicos, podemos y debemos aportar nuestra contribución para que las personas, especialmente los jóvenes, adquieran la capacidad de pensar críticamente y crezcan en la libertad del espíritu. Esta alfabetización también debería integrarse en iniciativas más amplias de educación permanente, llegando también a las personas mayores y a los miembros marginados de la sociedad, que a menudo se sienten excluidos e impotentes ante los rápidos cambios tecnológicos.
La alfabetización en los medios de comunicación, de información y en la IA ayudará a todos a no adaptarse a la deriva antropomorfizante de estos sistemas, sino a tratarlos como herramientas, a utilizar siempre una validación externa de las fuentes —que podrían ser imprecisas o erróneas— proporcionadas por los sistemas de IA, a proteger su privacidad y sus datos conociendo los parámetros de seguridad y las opciones de impugnación. Es importante educar y educarse a usar la IA en modo intencional y, en este contexto, cuidar la propia imagen (foto y audio), el propio rostro y la propia voz, para evitar que vengan utilizados en la creación de contenidos y comportamentos dañosos como estafas digitales, ciberacoso, deepfakes que violan la privacidad y la intimidad de las personas sin su consentimiento. Al igual que la revolución industrial exigía una alfabetización básica para que las personas pudieran reaccionar ante las novedades, la revolución digital también requiere una alfabetización digital (junto con una formación humanística y cultural) para comprender cómo los algoritmos modelan nuestra percepción de la realidad, cómo funcionan los prejuicios de la IA, cuáles son los mecanismos que determinan la aparición de determinados contenidos en nuestros flujos de información (feeds), cuáles son y cómo pueden cambiar los supuestos y modelos económicos de la economía de la IA.
Necesitamos que el rostro y la voz vuelvan a expresar a la persona. Necesitamos custodiar el don de la comunicación como la verdad más profunda del hombre, hacia la cual orientar también toda innovación tecnológica.
Al proponer estas reflexiones, agradezco a quienes están trabajando por los fines aquí expuestos y bendigo de corazón a todos los que trabajan por el bien común con los medios de comunicación.
Vaticano, 24 de enero de 2026, memoria de san Francisco de Sales.
LEÓN XIV PP.
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[1] “El hecho de ser creados a imagen de Dios significa que, al hombre, desde el momento de su creación, le ha sido impreso un carácter real […]. Dios es amor y fuente de amor; el divino Creador también ha puesto este rasgo en nuestro rostro, para que mediante el amor —reflejo del amor divino— el ser humano reconozca y manifieste la dignidad de su naturaleza y la semejanza con su Creador” (cf. S. Gregorio de Nisa, La creación del hombre: PG 44, 137).
Cinco conciertos gratuitos y de entrada libre hasta completar aforo reunirán entre mayo y junio a destacados organistas internacionales en torno al monumental conjunto de órganos barrocos de la Catedral.
La Catedral de Málaga volverá a convertirse un año más en escenario de uno de los ciclos musicales más consolidados y esperados de la ciudad con la celebración de la XXXIV edición del Ciclo de Conciertos de Órgano, una cita organizada por el Cabildo Catedral y patrocinada por Fundación Unicaja que reunirá durante los meses de mayo y junio a destacados organistas internacionales en torno al monumental conjunto de órganos barrocos ibéricos del primer templo malagueño. Todos los conciertos serán gratuitos y de entrada libre hasta completar aforo.
La presentación oficial del ciclo tuvo lugar en la Catedral de Málaga y contó con la participación del prefecto de Música de la Catedral y vicedeán, el Rvdo. P. D. Juan Manuel Parra; la responsable de Artes Escénicas de Fundación Unicaja, Gema Domínguez; y el organista de la Catedral, director musical y responsable del ciclo, Antonio del Pino.
Durante su intervención, Juan Manuel Parra destacó que esta edición supone ya la número treinta y cuatro de un festival que constituye “el ciclo de música clásica más antiguo de Málaga”, recordando que sus orígenes se remontan a 1985 con motivo del tercer centenario del nacimiento de Johann Sebastian Bach. Asimismo, subrayó las distintas etapas institucionales por las que ha pasado el ciclo hasta llegar al actual patrocinio exclusivo de Fundación Unicaja, agradeciendo “el sustento económico indispensable para la realización de los mismos”.
El prefecto de Música puso además en valor el extraordinario patrimonio organístico de la Catedral de Málaga, recordando que el templo conserva “los órganos barrocos ibéricos más grandes que existen dentro de su estilo”, con la singularidad añadida de tratarse de órganos gemelos que mantienen su estado original desde finales del siglo XVIII.
El templo conserva “los órganos barrocos ibéricos más grandes que existen dentro de su estilo”, con la singularidad añadida de tratarse de órganos gemelos que mantienen su estado original desde finales del siglo XVIII
La programación de este año reunirá a intérpretes procedentes de Alemania, Bélgica, Eslovaquia, Italia y Portugal, consolidando así la dimensión internacional de un ciclo que vuelve a apostar por la excelencia artística y por la difusión del patrimonio musical y litúrgico de la Catedral.
El ciclo dará comienzo el próximo 20 de mayo con el concierto del organista Johannes Skudlik, quien interpretará obras de Juan Cabanilles, Francisco de Peraza, Andrés de Sola, Pedro de San Lorenzo, Mozart, Carlos Seixas, Vicente Rodríguez, Anselmo Viola, Johann Sebastian Bach y la célebre “Batalla famosa” anónima, contando además con la participación especial del percusionista Daniel García de Castro.
La segunda cita tendrá lugar el 27 de mayo con la actuación del organista Frank Heye, cuyo programa incluirá composiciones de Abraham van den Kerckhoven, Pieter Cornet, Francisco Correa de Arauxo, Juan Cabanilles, Johann Sebastian Bach y Hans Koolmees.
El 3 de junio será el turno del organista eslovaco Stanislav Šurin, quien ofrecerá un repertorio integrado por piezas de autores como Johann Caspar Kerll, Juan Cabanilles, Samuel Marckfelner, Domenico Zipoli, Benedetto Marcello, Johann Pachelbel, František Xaver Brixi o Baltassare Galuppi, entre otros.
La programación continuará el 10 de junio con el concierto del organista Angelo Castaldo, que contará además con la participación de Antonio del Pino al órgano del Evangelio en diversas piezas para dos órganos. El repertorio incluirá obras de Juan del Barrio, Samuel Scheidt, Bernardo Storace, Aurelio Bonelli, Juan Cabanilles, Joaquín Asiain, Diego Gallardo y el Padre Antonio Soler.
Finalmente, el ciclo concluirá el 17 de junio con la actuación del organista Rafael Madanços, quien interpretará composiciones de Antonio Correa Braga, Mozart, Manuel Rodrigues Coelho, Pedro de Araújo, Anton Bruckner, Carlos Seixas, Diego da Conceição, Camille Saint-Saëns y diversas piezas anónimas, contando además con la participación especial de los coralistas del encuentro internacional “Sing Along” organizado por INTERKULTUR.
Todos los conciertos, de entrada libre y gratuita, se celebrarán en la Catedral de Málaga los miércoles 20 y 27 de mayo y 3, 10 y 17 de junio a las 19:30 horas.
Juan Manuel Parra quiso concluir destacando el clima de silencio y recogimiento que el público ha sabido mantener a lo largo de los años, permitiendo disfrutar “de una manera casi mística” de la música, subrayando además la voluntad del Cabildo Catedral de seguir aportando a la vida cultural de Málaga “encuentros que combinan la espiritualidad y el arte”.
Las Semanas Sociales ofrecen, el 21 de mayo, una mesa redonda sobre la exclusión residencial.
En esta última cita de las jornadas, una periodista de Diario Sur, una trabajadora de Cáritas Española y un profesor de la Universidad de Málaga debatirán sobre este tema bajo la moderación de la periodista de SER Málaga Esther Luque.
El 21 de mayo, a las 19.30 horas, las Semanas Sociales concluyen con una mesa redonda, moderada por la periodista de SER Málaga Esther Luque. Abordará el tema: «Análisis y situaciones concretas de la exclusión residencial”, y lo hará a través del diálogo entre Cristina Vallejo, periodista de Diario Sur; Virginia Pastrana, responsable de Políticas Públicas de Vivienda de Cáritas Española, y Cristóbal Ruiz-Román, profesor titular en el Departamento de Teoría e Historia de la Educación de la Universidad de Málaga.
SEMANAS SOCIALES
Las Semanas Sociales en Málaga se centran en la respuesta que la Doctrina Social de la Iglesia busca dar al problema de la vivienda, uno de los principales factores de precariedad y desigualdad social. Se están celebrando en el Centro Superior de Estudios Teológicos «San Pablo» de Málaga los días 7, 14 y 21 de mayo, a las 19.30 horas, y la entrada es libre hasta completar aforo, con posibilidad también de seguirlas en directo online.
El Cardenal Newman (1801-1890) es, sin duda, uno de los grandes hombres del siglo XIX. Lleno de talento y grandes ideales, se hizo famoso como predicador y escritor, especialmente en temas de índole religiosa y educativa.
Debido a su capacidad de compromiso en la defensa de lo que él juzgaba recto, fue intensamente amado y odiado al mismo tiempo. Anglicano primero, y convertido luego al catolicismo, fue nombrado cardenal por el Papa León XIII. Gracias a su capacidad para anticiparse en cuestiones teológicas que hoy están en plena actualidad, sus escritos siguen ejerciendo una notable influencia.
Este volumen, que recoge las mejores páginas del autor sobre »María», pertenece una estupenda trilogía que nos acercará igualmente a sus escritos sobre ‘‘Jesús» y »La Iglesia’‘.
Editorial: Monte Carmelo
La Hermana Pilar González, desde la librería Welba, realiza el comentario literario sobre este libro John Henry Newman en El Espejo de COPE Huelva de este viernes,15 de mayo de 2026.