El prelado recordó en la homilía las numerosas referencias que hizo el papa León a la familia y la defensa de la vida en su reciente viaje apostólico a España
El domingo 21 de junio de 2026, en la Misa de 12 de la Catedral, se ha clausurado el curso de pastoral familiar celebrando la Eucaristía junto a nuestro obispo, D. Francisco Jesús, en la que se ha dado gracias a Dios por los frutos de este curso que cerramos, pendientes de la celebración de la Jornada Mundial de los abuelos y personas mayores a la que nos convoca el papa León XIV el próximo domingo 26 de julio.
Nuestro obispo nos ha regalado una magnífica homilía en la que nos ha vuelto a interpelar para no tener miedo en defender la familia y la vida. Igualmente, ha hecho referencia a las múltiples consideraciones del papa León en su reciente visita a España sobre la defensa de la familia y la vida.
Así, nuestro obispo ha indicado que ha sido un curso pastoral muy intenso, aunque, para proclamar la dignidad de la persona nunca hay descanso. Nos recordaba que “el sí a la defensa de la vida debe ser alto y claro desde su concepción hasta su ocaso natural” y describe como “comunidad familiar, al corazón y fundamento de la iglesia y de la sociedad”. Ante las dificultades no tenemos que tener miedo, porque la obra no es nuestra, es del Señor, ya que somos mediadores suyos. Continuaba su homilía diciendo que el papa León ha hablado largamente del miedo, y cómo en la vigilia de oración con los jóvenes les mostraba tres caminos para vencerlo.
Con respecto a la familia, el obispo recordó que, en el Congreso de los Diputados, el papa León decía: “Reviste particular importancia la familia, realidad humana y primera, fundamento natural de la comunidad; en un hogar se entrelazan las generaciones y se transmite una memoria viva que da continuidad interior a la sociedad”… “Allí donde la familia es sostenida, se fortalece también la estabilidad espiritual y social de las naciones”, así, nuestro obispo nos decía que “dime cómo cuidas a las familias en tu país, cómo apuestas de verdad por las familias y te diré qué sociedad, qué mundo y qué futuro quieres construir”
También nos decía el papa León: “sostener la familia no es una tarea sentimental, es sostener la nación entera”… “La familia será siempre la primera escuela de humanidad en la que se aprende antes que en cualquier otro lugar la gramática elemental de la convivencia, es decir, recibir la vida, cuidar al otro, perdonar, servir y pertenecer”. Nos ha vuelto a recordar que “no tengamos miedo”, “el miedo de una forma u otra nos aplasta y nos esclaviza; no tener miedo ni complejos, defender siempre la vida y la familia”.
Continuó nuestro obispo en la homilía expresando cómo “el papa León fue muy valiente y alzó la voz con claridad para defender la vida humana, recordando que la dignidad humana precede a toda concepción del Estado y no puede quedar subordinada a consensos sociales mudables”. Y nos instó nuestro obispo a defender la verdad de la vida y del Evangelio: “Convirtámonos en escuela de humanidad, acompañemos a los que sufren, matrimonios, jóvenes, familias en dificultad, a la vida naciente y ojalá que lo hagamos viviendo los cincos verbos que nos regalaba el papa León: Recibir, cuidar, perdonar, servir y pertenecer”.
Finalizó encomendando este curso y trabajo a San Torcuato y a la Virgen María, Madre de la Iglesia y de las familias y pidiendo su intercesión por todas las familias de la diócesis. Asimismo, pidió que el Espíritu Santo ahuyente todo miedo y nos llene de fortaleza para seguir trabajando por la dignidad del ser humano por medio del Evangelio de la familia y de la vida”.
Se ha clausurado el curso pastoral, pero seguimos trabajando para acompañar a los que sufren, a matrimonios y familias en dificultad y, en general, a todo aquel que lo necesite.
Jesús e Inma
Delegados diocesanos de Familia y Vida. Guadix