
Culmina la segunda fundación en España de esta orden en el término de Hinojosa del Duque dedicada a la Inmaculada Concepción de María

Con la presencia de sacerdotes concelebrantes, el obispo emérito de Córdoba, el Deán presidente de la Catedral y canónigos, el alcalde de Hinojosa del Duque, alcaldesa de Villaralto y otros representante civiles, monseñor Jesús Fernández, obispo de Córdoba, ha consagrado la Iglesia del Yermo Camaldulense, un acto «trascendental para la Diócesis y la orden camaldulense» que con alegría y gratitud ha permitido el encuentro con tres signos que sintetizan este día histórico: escucha, templo e iglesia. En su alocución, el Obispo se ha referido a la primera lectura del libro de Nehemías que presenta el valor de la perseverancia en la lectura de la Palabra, lo que supone celebrar la presencia de Dios en medio de todos y exige de la escucha para todo el que quiere ser discípulo de Jesús.Para ello, ha de hacer silencio interior y externo como hacen cada día «nuestros hermanos de este yermo camaldulense, encontrando así la paz y sosiego necesario para alabar a Dios y «orar por quienes vivimos en medio del mundo».
Sirviéndose del Evangelio de Lucas para explicar la petición de Jesús a Zaqueo que quiso entrar en su casa, el Obispo ha detallado como el recaudador de impuestos subido al árbol, bajó y acogió a Jesús y, arrepentido, decidió cambiar de vida, cedió sus bienes. Es entonces, ha proseguido el Obispo, cuando el Señor le asegura «hoy has sido la salvación de esta casa» porque Dios nunca ha sido ajeno a la suerte de la humanidad. Por eso Jesús decidió «poner su tienda entre nosotros» a pesar de la desobediencia de nuestros primeros padres,; así como trajo la alegría a Zaqueo, que aún siendo rico se sentía vacío y necesitado de Dios. También hoy , ha dicho el Obispo, «el Señor está a nuestro lado y nos busca, puede encontrarnos bajos de estatura pero nos ofrece la oportunidad de reencontrarnos con él, escuchemos su voz: date prisa y baja porque quiero hospedarme en tu casa» , antes, sin embargo, debemos bajar del árbol de la soberbia y el egoísmo, ha puntualizado el Obispo.
El Obispo ha continuado explicando que el Señor no solo entró en el templo del corazón de aquel hombre sino que también se hospedó en el templo material que era la casa de Zaqueo y » hoy quiero imaginarme al Señor pasando por estas preciosas tierras» donde se asienta el Yermo Camaldulense y «llamando a las puertas de este templo que le vamos a dedicar, que será casa de salvación y gracia donde resonará la Palabra de Dios, se alabará a Dios incesantemente; se reunirá el pueblo de Dios en la caridad y el servicio a los necesitados», ha expresado con gratitud
Monseñor Jesús Fernández ha asegurado que muchas personas verán fortalecida su fe a través del testimonio orante de los monjes contemplativos y verán aliviada su soledad encontrándose, además de sentir consuelo en momentos de «tristeza y abandono» porque el templo es «trampolín para la misión» y con su oración, los hermanos camaldulenseses sostendrán desvelos e inquietudes y nos mostrarán las maravillas del amor de Dios, por lo que le dio las gracias por llevar de oración y contemplación estas tierras cordobesas
El edificio, ha terminado el Obispo «hace vislumbrar el misterio de la Iglesia» y «nadie será extranjero porque se mantiene en pie gracias a la piedra angular, es decir, Jesucristo» y gracias a Él este lugar se constituye en morada de Dios por el Espíritu santo. Dios no habita solo en edificios sino en el corazón de los creyentes, «la verdadera Iglesia no es tanto la de los muros sino la de las personas», ha concluido, aludiendo a San Pablo que establece que cada bautizado es una piedra viva. En la Iglesia «nadie sobra, nadie debe ser un peso muerto» sino que cada uno debe alabar a Dios según su carisma y ponerse al servicio de los hermanos para fomentar la comunión a través de la escucha de la Palabra, finalizó.
Historia de una misión
La fundación del Yermo Camaldulense de la Inmaculada Concepción fundado en 2023 culmina con la consagración del su Iglesia y asegura su permanencia en Córdoba, con la ayuda de Cabildo y Obispado, como signo de vida consagrada de sus monjes , dedicada a la oración y el silencio. Se trata de la segunda fundación en España situada en el término de Hinojosa del Duque, en la carretera de Villaralto a Fuente La Lancha, en plena dehesa, El emplazamiento cumple los requisitos para ser un lugar de soledad dedicada a Dios, donde los eremitas centran toda su vida en torno a la oración y el trabajo sencillo desde las 4 de la mañana de cada día.
El yermo camaldulense de Los Pedroches comenzó su andadura en 2023 con tan solo dos miembros, los padres Pablo Gordillo y Luis Alfonso. Más tarde se han sumado más miembros hasta consolidar este convento contemplativo masculino que tendrá capacidad para doce miembros. Pertenecen a la familia benedictina y viven según la Regla de san Benito. Fueron fundados por san Romualdo en el siglo XI, y reformados por el beato Pablo Giustiniani en el siglo XVI y constituyen una comunidad de ermitaños que practican una vida contemplativa solitaria en el desierto. Los monjes se dedican a la oración continua, al trabajo de sus manos para sustento y a vivir en soledad y acudiendo a la oración litúrgica comunitaria siete veces al día.
La nueva fundación comenzó austeramente acondicionando una antigua casa cortijo, dotándola de una pequeña capilla y algunas habitaciones, donde se instalaron los primeros monjes. Desde entonces, gracias a los donativos recibidos, y a la ayuda del Cabildo Catedralicio de Córdoba, se ha construido la entrada al recinto, algunas de las dependencias comunes y nueve ermitas. En estas dependencias vive cada monje en soledad y la comunidad acoge aspirantes a ingresar en el yermo .
Bendición en 2024 de nuevas dependencias
El obispo emérito de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, bendijo en 19 de marzo de 2024, festividad de San José, las nuevas dependencias del Yermo de la Comunidad de Eremitas Camaldulenses de Monte Corona al cumplirse nueve meses desde que se instaló la comunidad de monjes en la Diócesis de Córdoba. Entonces, el prelado destacó el valor de una Congregación Camaldulense constituida «para hacer santos». «Aquí se entra para ser santo y a lo largo de los siglos estoy seguro de que hay muchos santos en esta Congregación», añadió el obispo, que concluyó definiendo a la Comunidad como «una fuente de gracia inimaginable para toda la Iglesia y para la Diócesis». Con la instalación de la Congregación se ha plantado «un manantial de gracia y bendición desde el punto de visto sobrenatural». En junio de 2023 monseñor Demetrio Fernández bendijo la capilla en la que la Comunidad inicia la oración diaria en silencio y soledad, dedicada a la Inmaculada Concepción de María. Un mes después, en julio, el prelado bendeciría la casa de los monjes y visitas del Yermo, anexa a la capilla y construida sobre una edificación anterior.
Consagración solemne
El Obispo de Córdoba ha consagrado la Iglesia en un acto litúrgico solemne en el que este lugar en plena dehesa de Córdoba queda dedicada al culto divino. Para ello, el obispo se sirve de la unción con óleo (santo crisma), la incensación y la dedicación del altar, convirtiéndolo en un espacio de unión con Dios que representa la entrega de la iglesia a Dios para siempre y tiene valor perpetuo. El altar, como centro de la iglesia y símbolo de Cristo, es ungido con el santo crisma para santificar el espacio, mientras la incensación simboliza la oración que se eleva a Dios; se encienden luces para representar que la iglesia es un lugar de luz y vida divina y se colocan reliquias de santos o mártires bajo el altar. Una vez consagrada, la iglesia se convierte en una casa de oración, de celebración de los sacramentos y de la Eucaristía.
La entrada El Obispo consagra la Iglesia del Yermo Camaldulense apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

























































