"La preocupación ecológica pone a la razón ante la cuestión de Dios" Destacado

El obispo auxiliar de Madrid, Mons. Juan Antonio Martínez Camino, SJ, ha sido el encargado de dictar la conferencia inaugural del curso académico de los centros de estudios de la diócesis de Cádiz y Ceuta celebrada ayer tarde en el Seminario San Bartolomé de Cádiz.

La inauguración oficial de este curso comenzó con la celebración de la Santa Misa en la Iglesia de Santiago de la capital gaditana presidida por el obispo diocesano Mons. Rafael Zornoza. El prelado, recordando la festividad de San Juan Pablo II que se celebraba ayer, destacó como el "santo Papa supo renovar con su Magisterio la mirada del hombre hacia Cristo redentor y hacia el Padre misericordioso y nos invitaba a vivir de la gracia de Dios, a dejar que Dios entre en nuestra vida y nos haga sus colaboradores".

Tras la Misa, tuvo lugar el acto académico en el que se han leído las memorias tanto del centro de estudios del Seminario Mayor San Bartolomé como del Instituto de Teología a distancia. Entre los hitos destacados de este año sobresale la creación del Instituto diocesano de Teología que ya han comenzado sus clases y que ha contado con una gran acogida.

Al inicio de la lección inaugural, el obispo auxiliar de Madrid, Mons. Juan Antonio Martínez Camino, SJ, subrayó que Laudato Si, además de una encíclica "muy esperada por ser la primera, totalmente del Papa Francisco (...) constituye una encíclica especialmente profunda" con "numerosas claves de lectura".

Durante su disertación, Mons. Martínez Camino abordó la obra papal a través de tres pasos: el sentido de este texto en cuanto enseñanza del magisterio papal, la síntesis del mensaje de Laudato Si y las acusaciones que han derivado de esta obra en torno a una oposición del Papa Franciso al progreso o la economía de mercado.

Con respecto a la primera parte, el obispo auxiliar de Madrid, incidió en cómo Laudato Si "obliga a todos a no tomarse a broma la cuestión de la supervivencia del ecosistema planetario y de la vida humana en ese sistema. Estamos obligados a tomar en serio esta cuestión en virtud de la razón ética que compartimos con todos los hombres". En este sentido apuntó cómo "El Papa se dirige a todos. Quiere propiciar un diálogo mundial entre todos los hombres. En nuestra condición de creyentes en Dios Creador tenemos una obligación particular respecto a la naturaleza, así como también un don particular.

La teología implica una ecología: quien cree en Dios tiene que pensar sobre el mundo y sobre el equilibrio que existe en él y que se llama ecología; y a la inversa, la preocupación ecológica pone a la razón ante la cuestión de Dios. La cuestión ecológica es una cuestión radical, de supervivencia, que implica el sentido último de las cosas y de la existencia, este es el núcleo de la reflexión papal".

En relación a la segunda parte de la conferencia, Mons. Martínez Camino recordó que, en esta encíclica, Francisco denuncia que "el responsable de lo que está pasando en la tierra es el ser humano que se ha apartado de Dios creador y se ha puesto en el centro haciéndose autorreferencial". En el fondo, subrayó el obispo auxiliar de Madrid, "el Papa vuelve sobre la idea de que "la crisis ecológica tiene en su centro al ídolo llamado progreso. Una idea de progreso que hace que el hombre moderno que considera la naturaleza como un objeto totalmente a su disposición". Laudato Si hace una llamada a "poner al ser humano en su sitio, que es volver a considerar a Dios creador".

Por último, y aludiendo a las voces que han afirmado que el Papa está en contra del progreso o de la economía de mercado, Mons. Martínez Camino destacó que "por el contrario, el Papa alaba el progreso, lo que critica con dureza es el paradigma tecnocrático: poner por encima de todo la aplicación de las conquistas de la técnica y el poder que lleva aparejado 'lo que se puede, se hace' sin más consideraciones".

"El Papa no ataca al mercado – afirmó Martínez Camino, ataca que la pura ley de la oferta y la demanda en un contexto de corrupción, no soluciona todos los problemas de las crisis ecológicas y sociológicas. Ni el mercado, ni la política son soluciones mágicas para el problema del hombre".

Por ello, y como conclusión, el obispo auxiliar de Madrid señaló, en línea con la encíclica papal, que hay que redefinir el progreso: volver a considerar la unidad del hombre y la naturaleza como criaturas de Dios a través de una "antropología integral: abierta a los amplios horizontes de la creación".

El acto fue cerrado por el obispo diocesano Mons. Rafael Zornoza, quien además de agradecer la intervención de Mons. Martínez Camino, alentó a los presentes a "conocer a Jesucristo para darlo a conocer" como pide el Papa en la Evangelii Gaudium.

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