Las Salesianas del Sagrado Corazón de Alcantarilla celebran la profesión de dos de las hermanas Destacado

Tras el tiempo de noviciado, Aurora Velasco Fernández y Jacinta Mukii Mwania realizaron primera Profesión de Votos Temporales el pasado 8 de junio, en la celebración presidida por el Obispo de Cartagena.

La Congregación de Hermanas Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús de Alcantarilla celebró el viernes la primera Profesión de Votos Temporales de las hermanas María Aurora Velasco Fernández y Jacinta Mukii Mwania. Un rito que se hizo coincidir con la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús y que las Hermanas Salesianas hacía años que no celebraban en Murcia, ya que anteriormente el noviciado se realizaba en Burgos.

El Obispo de Cartagena presidió la celebración junto al franciscano Miguel Ángel Escribano, director del Instituto Teológico de Murcia; y a Manuel Guillén, párroco de Nuestra Señora de la Asunción.

“Aquí estoy Señor porque me has llamado”. Tras esta disposición de las hermanas y de manifestar su deseo de consagrarse al Señor, Mons. Lorca Planes en su homilía se dirigió especialmente a ellas. “Fue preciosa, nos habló entre otras cosas de cómo tiene que vivir ahora una joven la vida religiosa, de cómo ser signo de unión dentro y fuera de la comunidad y de la alegría de creer en el Evangelio”, cuenta aún emocionada la hermana Jacinta, natural de Kenia.

El acto comenzó con las novicias vestidas como seglares para su consagración al Señor. Tras la bendición de los hábitos por el Obispo, y ayudadas por la madre general y la maestra de novicias, volvieron a entrar en la capilla vistiendo el hábito de la congregación. “Es muy emocionante cuando ya entras vestida de religiosa”, recuerda la hermana Jacinta. Para la hermana María Aurora, que estuvo acompañada por su madre, dos de sus hermanos, tíos y primos, fue un acontecimiento que vivió “con mucha sencillez, con mucha alegría, todo el mundo se volcó. Fue imposible contener las lágrimas”. En esta nueva etapa, dice la hermana María Aurora, “una siente la necesidad de lanzarse y de vivir esa entrega sirviendo a los demás. Fue muy emocionante estar acompañadas de tantas personas, ver la alegría también en ellos, sentirlos como familia y ver el sentido de pertenencia a la comunidad”.

En la ceremonia no faltó la música y junto a las Hermanas Salesianas cantó el coro de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Alcantarilla. “Se mezclaron dos culturas y se cantaron canciones de Kenia y canciones de aquí”, explica la hermana María Aurora, “dejándose ver el sentido de la Iglesia universal, sin fronteras”.

Tras casi tres años de noviciado ahora comienzan una nueva etapa de entre 5 y 9 años de duración para poder discernir, renovando su profesión cada año. Durante este nuevo periodo tendrán una formación personal, profesional y humana, un tiempo en el que profundizar en el carisma de la congregación.