Las Hijas del Patrocinio de María clausuran el primer centenario

La celebración fue presidida por el Obispo de Guadix, natural de Villafranca. Asistieron los colegios de Córdoba, Baena, Villafranca, Lucena y Priego.

La congregación de las Hijas del Patrocinio de María celebró el pasado 16 de marzo, en la parroquia de San Juan Bautista de Vélez-Málaga, el acto de clausura del primer centenario de su nacimiento, con una solemne eucaristía, presidida por el obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, antiguo alumno del colegio de Villafranca. Acompañaron a las religiosas, presididas por la Madre General, Sor Antonia García, los alcaldes y exalcaldes de Villafranca y Vélez-Málaga, el superior de los Franciscanos del lugar, así como varios sacerdotes muy unidos a la congregación y numerosos profesores y amigos de los distintos colegios de Córdoba, Baena, Villafranca, Lucena, Priego, Vélez y Madrid.

La congregación es fruto de una unión que hunde sus raíces en los siglos XVI y XVII y que se originó con el nacimiento de dos obras apostólicas, Nuestra Señora de la Piedad en Córdoba y el colegio Jesús, María y José, en Villafranca, dedicados a la educación y formación integral de las niñas y mujeres de su tiempo y que eran el sector más marginado de la sociedad. Fundados por los Padres Cosme Muñoz y Luis Pérez, fueron autónomos e independientes pero ambos sirvieron de modelos para realizar nuevas fundaciones en diversos pueblos de la provincia de Córdoba. Estos colegios tenían como denominador común: el que fueran instituciones educativas dedicadas a la enseñanza de la mujer y a su formación cristiana, para hacerlas miembros activos de la sociedad sin la dependencia cultural y económica de los hombres.

En 1919 el obispo de Córdoba, D. Ramón Guillaume consideró que estos colegios podían fortalecerse y garantizar su continuidad en el tiempo si se unían y formaban una congregación religiosa pues eran muchas las características que tenían en común: Una especial devoción a la Virgen a la que invocaban como Madre, Amparo, Guía y Norte; la enseñanza gratuita especialmente para las niñas y jóvenes con menos recursos económicos; el ambiente de familia, cercanía y sencillez como objetivo principal en sus colegios; una enseñanza de calidad, con una formación integral y de preparación para la vida; y una enseñanza religiosa profunda que garantizara el ser cristianas comprometidas con la sociedad dentro de los valores del evangelio de fraternidad, paz y justicia.

Esta intuición carismática y proyecto del Obispo pudo hacerse realidad gracias a la presencia y cualidades de la M. Amalia Cea, tanto humanas como espirituales en las que destacó, según las hermanas que la conocieron y compartieron con ella la vida: prudencia, equilibrio, amabilidad, sencillez, humildad, porte fino y agradable con un gran espíritu de oración, observancia de las constituciones, fidelidad al carisma y amor de madre para con todos.

Nuestros colegios de Córdoba (Nuestra Señora de la Piedad), Villafranca (Jesús, María y José), Lucena (La Purísima), Priego (Las Angustias), Baena (Espíritu Santo), así como los de Vélez-Málaga, Madrid, Colombia y Venezuela, son una apuesta por hacer realidad la solidaridad, la justicia, la paz y el cuidado de la Tierra y un compromiso renovado por dar una educación de calidad humana y cristiana a los niños y jóvenes.

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