Apertura de consultas dirigida a los fieles sobre el padre Manuel Gil de Sagredo Arribas

Forma parte del trabajo que se lleva a cabo y que pueda concluir en la apertura del estudio de una posible causa de beatificación. Las comunicaciones deben dirigirse únicamente a Secretaría General del Arzobispado y no hacerse públicas, para no perjudicar ni dañar dicha labor.

El Arzobispado de Granada abre un periodo de consulta dirigido a todos los fieles de la diócesis, para que comuniquen cualquier información útil, a favor o en contra, antes de iniciar un posible proceso diocesano de beatificación, sobre el granadino padre Manuel Gil de Sagredo Arribas, misionero presbítero de la Congregación del Santísimo Redentor.

Quienes puedan aportar dicha información, especialmente quienes le conocieron en persona, deben dirigirse únicamente a Secretaría General del Arzobispado de Granada en el correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesita activar JavaScript para poder verla o en el teléfono 958-21-63-23, así como en su sede en el Edificio Curia Metropolitana (Plaza Alonso Cano). Se subraya que para trasladar dichas comunicaciones deben contactar exclusivamente con Secretaría General, no debiendo difundirse públicamente, para no perjudicar ni dañar un trabajo que pueda concluir en la apertura del estudio de una posible causa de beatificación.


PADRE GIL DE SAGREDO
El padre Gil de Sagredo Arribas fue misionero presbítero de la Congregación del Santísimo Redentor, que desarrolló su ministerio en China. Natural de Granada, en nuestra Diócesis fue Superior de la Comunidad Redentorista y Rector del Santuario del Perpetuo Socorro.

Se formó en el Seminario mayor redentorista de Astorga (León), donde realizó sus estudios eclesiásticos, siendo ordenado presbítero el 6 de julio de 1930. Tras estudiar en Londres para perfeccionar el idioma, se marchó a China en 1931, donde permaneció hasta 1941, cuando regresa a España para informar de la situación de la misión en aquellas tierras de oriente. Tras permanecer en prisión durante cinco meses, como consecuencia de la revolución maoísta, es expulsado de China. Murió repentinamente el 4 de agosto de 1952, a los 44 años, de una angina de pecho, agotado por los padecimientos sufridos en su cautiverio.