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“Te pedimos por todas las comunidades cristianas que sufren la persecución y el martirio”

Reflexión y oración del Vicario Territorial de la Zona I, en la estación de penitencia de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y María Santísima de las Maravillas.

De la Primera Carta del Apóstol San Pedro:

“Cristo padeció su pasión por vosotros, dejándonos un ejemplo para que sigáis sus huellas. Él no cometió pecado ni encontraron engaño en su boca; cuando lo insultaban, no devolvía el insulto; en su pasión no profería amenazas; al contrario, se ponía en manos del que juzga justamente”.

Señor Jesucristo, tú fuiste víctima de una contexto donde se rechazó a Dios. Una sociedad que rechaza a Dios, termina destruyendo al ser humano, que es imagen y semejanza de Dios.

Fuiste víctima de una ideología que hizo pensar que “es mejor que muera uno antes que todo el pueblo”. De este modo, se ignoró deliberadamente que el esfuerzo por salvar una sola vida es predisponerse a salvarlas todas y que si hay razones para perder una, esas mismas valen para que se destruya cualquiera.

Fuiste víctima de unas leyes religiosas y civiles que buscaron acreditarse y fortalecerse. Así, fuiste condenado con arreglo a la ley, pero tu sentencia de muerte fue un grave pecado.

Fuiste víctima de propaganda y de una opinión pública que gritó para pedir tu crucifixión y que fue manipulada por aquellos que podían hacerlo.

Tu Sentencia, Señor, hace visible la Misericordia de Dios, que, frente a la ideología, se atreve a decir: “Yo soy la verdad”. Ante Pilato, que te juzga y te condena, te atreves a afirmar: “El que me entregó tiene un pecado mayor”. Y finalmente, como víctima de la propaganda y manipulación, te atreves a preguntar: “¿Dices eso por ti mismo o te dijeron de mí?”.

Te pedimos, Señor, por esta Hermandad de tu Sentencia y por su parroquia de San Pedro. Te pedimos por todas las comunidades cristianas, que sufren la persecución y el martirio.


ORACIÓN:
Padre Nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día,
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Amén.


Francisco Tejerizo
Vicario Territorial Zona I (Granada)

Plaza de las Pasiegas
14 de abril de 2019