Ehsan Ullah habla sobre educación con los alumnos de Magisterio de La Inmaculada Destacado

El presidente del Frente de Liberación del Trabajo Forzado en Paquistán, Ehsan Ullah Khan, que afirma haber libertado a más de un millón de esclavos en el sudeste asiático desde los años 60, se encontró con los alumnos de Magisterio del CES La Inmaculada para hablar sobre educación y alertar sobre la esclavitud infantil.

Ayer dio comienzo el primer acto de la visita del activista Eshan Ullah Khan a la diócesis de Granada. Este activista paquistaní, que se encuentra perseguido de muerte en su país por la liberación de niños esclavos y que ha fundado cientos de escuelas para niños liberados en el sudeste asiático, se encontró con los alumnos de Magisterio de la Inmaculada para hablarles sobre educación y acerca de la realidad de la esclavitud infantil en industrias como la textil.

Los alumnos pudieron ser testigos de la forma de educar que Ehsan Ullah utiliza en sus cientos de escuelas. Enseñó un vídeo en el que mostraba sus métodos educativos con los niños paquistaníes: "Se trata de que aprendan sin ningún tipo de presión, que vayan aprendiendo poco a poco, más bien a base de repetición. Si os fijáis, no hay ningún profesor examinando”, dijo.

En ese sentido, el profesor paquistaní se mostró claramente en contra de los sistemas que cargan de tareas a los alumnos, señalando el paradigma de Finlandia como único país del mundo en el que se ha decidido no poner deberes extraescolares a los niños. Igualmente, hizo notar que a los profesores se les roba mucho tiempo entre clases y tareas, de modo que tienen menos capacidad para poder darse con verdadera dedicación a su tarea.

Este profesor musulmán habló de su experiencia como educador que nace precisamente acompañando a la liberación de niños que trabajaban en régimen de esclavitud en fábricas textiles o de construcción. Ehsan Ullah recordó cómo estos niños, a pesar de haber sido liberados, seguían comportándose con actitudes serviles y vivían con miedo.


“¿CUÁNTOS ESCLAVOS TIENES?”

La conferencia no tardó en tornarse hacia la realidad de la explotación de niños esclavos en todo el mundo. Ehsan Ullah Khan se dirigió a los alumnos: “¿Vosotros tenéis algún esclavo? ¿Veis algún esclavo por la calle?”, preguntó.

Se invitó a los asistentes a revisar en la etiqueta la procedencia de su ropa, viendo cómo procedían de países como China, India o Bangladesh. “Hay estudios que han señalado que una prenda de ropa requiere del trabajo de alrededor de 10 esclavos. Hay que tener en cuenta que de un sitio viene la materia prima, en otro lado han hecho los botones y luego está la manufactura”, señaló. Recordó igualmente la tragedia del centro textil Rana Plaza en Bangladesh, en la que murieron 1.300 personas que trabajaban para empresas textiles que venden ropa también en España.

De fondo, el caso de Iqbal Masih, el niño católico que escapó de las redes de los fabricantes de alfombras y acabó encontrándose con Ehsan Ullah, para después encabezar tan joven una protesta contra la esclavitud laboral infantil, llegando a liberar con su impulso a otros miles de niños. Fue el joven Iqbal quien afirmaba que “los niños deberían tener lápices en sus manos, no herramientas”.


"SOMOS LIBRES"

Ehsan Ullah terminó bajando a dialogar en respuesta a las varias preguntas de los alumnos. “La labor de un profesor es más importante que la de un político, pues es el profesor el que ayuda a generar actitudes y crear mentalidad”, señaló. “Vosotros como profesores sois los guardianes del bolígrafo, del niño y de su libertad”, concluyó.

Invitó a los alumnos a empezar respetándose a sí mismos, para después poder respetar debidamente a los demás, y les insistió en que en este tipo de problemas todos somos responsables, no las escuelas, los maestros o los políticos.

Ullah terminó hablando sobre cómo el miedo en el hombre se queda arraigado en el subconsciente y la persona queda prisionera de ello sin saberlo. Par acabar, animó a los alumnos a seguirle en una dinámica que practica igualmente con los niños de sus escuelas en Paquistán, invitando a todos a agitar los brazos con los puños en alto y gritar: “Somos libres, somos libres”.

Ignacio Álvarez
Secretariado de Medios de Comunicación Social
Arzobispado de Granada