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D. Francisco Jesús Orozco ya ha conocido las comunidades de vida contemplativa de la diócesis de Guadix Destacado

En los últimos días de la primera semana del nuevo año, el obispo de Guadix, Mons. Francisco Jesús Orozco, acompañado por el sacerdote Emilio José Fernández, delegado episcopal de vida consagrada, visitó a las comunidades de religiosas de vida contemplativa presentes en la diócesis: el Monasterio de La Madre de Dios, en Huéscar y el Monasterio de la Santísima Trinidad, en Baza, ambos de la Orden de Predicadores (Dominicas); y el Monasterio de Santiago Apóstol, en Guadix, de la Orden de las Damas Pobres (Clarisas Franciscanas).

Durante su primera visita, el obispo, además de felicitar a las hermanas en este tiempo de Navidad, pudo conocer de cerca el patrimonio humano, espiritual y artístico que albergan estos lugares, interesándose especialmente por la vida que desarrollan esta veintena de mujeres que han sentido la llamada del Señor para servir a la Iglesia con una entrega diaria desde la oración, la convivencia y el trabajo, con el que también se mantienen económicamente.


Las tres comunidades de monjas han recibido con mucha alegría esta esperada visita y han comunicado al obispo sus dos grandes preocupaciones en estos momentos, que son la falta de vocaciones y la avanzada edad de la mayoría de ellas. D. Francisco Jesús ha tenido palabras de agradecimiento por la vida y la labor que discretamente desempeñan para el bien de la Iglesia diocesana y universal, y que no siempre es conocida ni lo suficientemente valorada en una sociedad tan materialista y hedonista como la nuestra.

En algunos de los monasterios, el obispo ha terminado su visita en el cementerio propio que las comunidades tienen dentro de la clausura, en donde ha dirigido una oración por las hermanas difuntas.
Próximamente D. Francisco Jesús se reunirá con la Junta Directiva de la CONFER diocesana y visitará a las comunidades de vida apostólica también presentes en nuestra diócesis y que desempeñan distintas misiones, como la educación de niños y jóvenes a través de los colegios concertados, el cuidado de los ancianos y la tarea pastoral llevada a cabo en algunas parroquias.

Emilio José Fernández
Delegado episcopal de vida consagrada