La música, instrumento de la Misión

Medio millar de personas, entre niños, padres, directores de coros, párrocos y organizadores se dieron cita en la Plaza de Santa María para participar en la IV edición del festival de Coros de niños y adolescentes, que organiza de forma bienal la Delegación de Infancia y Adolescencia de la Diócesis de Jaén y que en el año de la Misión se ha celebrado bajo el lema “Evangeliza Cantando”.


El frío no impidió que desde bien temprano los niños mostraran su entusiasmo ante esta cita con la música. Para entrar en calor, iniciaron la jornada con un flashmob, que desde hacía más de un mes llevaban practicando en las parroquias. Con el tema “Por siempre cantaré” pusieron ritmo a la mañana. A continuación, se grabó el primero de los 14 temas que a lo largo de la mañana sonaron: “Cristo vive, anúncialo”.
El Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro quiso estar presente en este encuentro y saludó personalmente a muchos de los presentes. Después, se subió al escenario, instalado a los pies de la Catedral, para animarlos a cantar y recorrer las calles de la ciudad anunciado la Buena Nueva a través de la música. Tras el rezo de una oración, el Prelado bendijo unas púas de guitarra conmemorativas de este Festival de Coros, y los miembros de la Delegación se las entregaron a todos los participantes. Antes de marcharse, el Obispo hizo el envío misionero de los jóvenes cantores.
Camino hacia la parroquia de La Merced y del Convento de Las Bernardas, cientos de niños y adolescentes, elevaban una oración al cielo en forma de canción y con ellas contagiaban la alegría de la fe a quienes pasaban a su lado.
Ya en los dos lugares elegidos, los coros interpretaron los temas que habían preparado. Las canciones fueron grabadas y formarán parte de un disco que la Delegación editará en breves fechas.
De camino de regreso hacia la Catedral, las emociones contenidas, los nervios por las interpretaciones… fueron transformadas en música que de nuevo sonó por las calles de Jaén.
El Obispo presidió la Eucaristía con la que se clausuraba el Festival de Coros. En su homilía, el Prelado explicó que “con el canto queremos anunciar a Cristo”. “Todos vosotros sabéis– expresó Don Amadeo- que sois discípulos del Señor. Discípulos Misioneros. Jesús es vuestro amigo y maestro”. En este sentido, el Obispo puso como modelo de la mejor discípula a María, la Virgen.
Refiriéndose al Festival de Coros, Don Amadeo señaló que “cantar es decir con belleza y con música lo que se tiene en el corazón”. A la vez que preguntó a los niños que quién es la persona que guardaba todas las cosas en su corazón. En este sentido, explicó que “la Virgen María es el modelo de aquella que canta lo que lleva en el corazón. Y María tenía mucho amor de Dios en el corazón. María nos ama y todo lo q lleva en el corazón es de Dios y es para nosotros”, concluyó el Obispo.
En las ofrendas, junto al Pan y el Vino fueron entregados una guitarra y unas púas, como símbolo del Festival de Coros que se estaba celebrando, así como unos alimentos, muestra de los cientos de kilos que se habían recogido entre los participantes y que serán destinados a la Despensa de Cáritas Jaén.
El coro elegido para acompañar la celebración eucarística fue el del Colegio San Vicente de Paúl de Jaén.
Después de la Santa Misa, todos los participantes se hicieron una fotografía de familia con el Obispo.
Una jornada que ha dado muchos frutos en forma de canciones y también en hermandad y fraternidad entre los cientos de participantes.