Las javerianas llegaron a Málaga en la década de los setenta y se colocaron en hoteles como limpiadoras

Como los apóstoles, las javerianas se colocaron de dos en dos en los hoteles, en los departamentos de camareras de limpieza, trabajando con las mujeres.

Ocho javerianas llegaron a la Costa del Sol para trabajar en el año 1973. Con el correspondiente apoyo y permiso del Obispo, lo primero que hicieron al llegar fue buscar vivienda y trabajo. 

A la pregunta “¿Quiénes son las javerianas?”, la hermana Alfonsa Lozano, religiosa Javeriana de la comunidad de Málaga responde: “Somos una Congregación religiosa fundada en Madrid el 12 de enero de 1941 por el P. Manuel Marín Triana S.J. Él creó las Mutualidades Obreras en la que se ofrecía una formación para las jóvenes trabajadoras. A partir de ahí, viendo que esa misión requería una entrega total de por vida, fundó la Institución Javeriana”.

Ésta nació para dar respuesta a una necesidad muy fuerte de aquel momento: Promocionar y llevar la Buena Noticia del Evangelio a la juventud femenina, especialmente la trabajadora, que vivía en condiciones desfavorables y que en ese momento estaba muy poco atendida por la sociedad y la Iglesia. Como señalan sus Constituciones, renovadas en 1987, “la evangelización de la juventud, con especial dedicación al mundo de la mujer, atendiendo siempre a las necesidades más urgentes”, permite a estas religiosas realizar toda clase de trabajos en obras propias o ajenas, de promoción o de servicio, o en colaboración con otros proyectos; así como estar presentes y actuar en diversos ambientes populares, necesitados o en riesgo de exclusión social.

Orígenes en Málaga

En cuanto a los orígenes de la fundación de las Javerianas en Málaga, Alfonsa Lozano afirma: “Conociendo la Institución, por cortas experiencias de trabajo en hostelería, de la pésima situación laboral y humana que padecían los trabajadores, vio la urgencia de dar respuesta a este sector de manera estable, conforme a nuestro carisma. Para ello envió ocho javerianas a la Costa del Sol para trabajar en Hoteles, en los departamentos más deprimidos. Llegamos a Málaga en el año 1973”. Con el correspondiente apoyo y permiso del sr. obispo, lo primero que hicieron al llegar fue buscar vivienda y trabajo. Como los apóstoles, las javerianas se colocaron de dos en dos en los hoteles, en los departamentos de camareras de limpieza, trabajando con las mujeres. “Siempre procuramos estar desde una postura de servicio, compartiendo tristezas y angustias, gozos y esperanzas. Tratando de inculcar valores evangélicos de solidaridad, amistad, generosidad, perdón”– destacan las hermanas de la comunidad de Málaga.

Prosigue la hermana Alfonsa diciendo que “durante el largo período de permanencia en la diócesis, nuestros trabajos han sido muy diversos: Hemos trabajado en Archidona y Antequera, en educación de adultos y clases de religión. Actualmente vivimos en la Barriada de la Paz (Ctra. de Cádiz)”. Son cuatro religiosas y trabajan en Cáritas Diocesana, Proyecto Hombre, programa terapéutico–educativo para rehabilitación de personas con adicción a las drogas, colaborando en la Pastoral Diocesana, en Monte Horeb, y catequesis de adultos en la parroquia.

La Institución Javeriana tiene como patrono y modelo a san Francisco Javier, cuyo espíritu misionero les anima a buscar siempre nuevos campos y formas para el anuncio del Evangelio. Finalmente la hermana Alfonsa recuerda el lema de su Institución: “Ama y evangeliza”.

Más información en: www.diocesismalaga.es 

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