Guadix Oficina de Información de los Obispos del Sur de España https://www.odisur.es Sat, 08 May 2021 16:29:40 +0000 Joomla! 1.5 - Open Source Content Management es-es "Padre y hermano, como San José" https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/62306-padre-y-hermano-como-san-josé.html https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/62306-padre-y-hermano-como-san-josé.html

Carta del obispo de Guadix, Mons. Francisco Jesús Orozco

Queridos diocesanos:

 

En la festividad de san José, patrón de los Seminarios y modelo para los sacerdotes, celebramos el día del Seminario. Es una importante convocatoria para la Iglesia, que tiene una relevancia especial este año 2021. El Papa Francisco convocaba, el pasado día 8 de noviembre de 2020, un año jubilar josefino en el 150 aniversario de la proclamación de San José como patrono de la Iglesia universal. Teniendo como guía y marco la carta apostólica Patris corde, vivamos con intensidad en nuestra Diócesis esta jornada. El lema de la campaña responde a este patrocinio: Padre y hermano, como San José.

En la formación de los candidatos al sacerdocio, San José es referencia en la que nos miramos para hacer vida sus virtudes en la acción pastoral de nuestros sacerdotes. En estos tiempos de pandemia, como nos dice el Mensaje a los sacerdotes y seminaristas de la Conferencia Episcopal Española, “pedimos, sobre todo, que aquel que afrontó las dificultades de la vida con humildad, la inteligencia y la valentía que brotan de un “corazón de padre”, como nos ha recordado el Papa Francisco, aliente el ánimo y renueve la esperanza teologal en el corazón de todos vosotros, presbíteros y seminaristas, especialmente encomendados a su patronazgo y discreta protección”. San José es, además de padre, un auténtico hermano que nos lleva a implicarnos de lleno en la fraternidad. Así nos lo dice el Papa Francisco en su reciente encíclica sobre la fraternidad y la amistad social: «la existencia de cada uno de nosotros está ligada a la de los demás: la vida no es tiempo que pasa, sino tiempo de encuentro» Fratelli tutti, 64.

San José, además de ayudar a estar solícitos en el cuidado a los hermanos, nos anima a ver en Cristo al Buen Pastor que da la vida por sus ovejas en el día a día. Como Buen Pastor se desvive por el cuidado de quienes tiene a su recaudo. Contemplando esta imagen, nos dirige a la caridad pastoral que los sacerdotes seculares han de propiciar en todos los momentos de su vida. (Cf. Pastores dabo vobis, 22)

El año pasado, debido a la COVID-19, se retrasó la Jornada del día del Seminario a la solemnidad de la Inmaculada. Son tiempos difíciles, pero sabéis que es una de las campañas más importantes de la Iglesia diocesana. Es una gran satisfacción ver expresado en la relación de las colectas, como muchas parroquias, animadas por sus párrocos, saben valorar al Seminario y a los sacerdotes en sus vidas, rezan por ellos, trabajan por las futuras vocaciones y son generosas para ayudar a esta institución necesaria para el futuro de nuestras comunidades.

Una Diócesis sin Seminario, es una Diócesis abocada al fracaso. Y un clero despreocupado por la falta de vocaciones, está llamado a la desaparición. Hemos de trabajar con todos los medios a nuestro alcance, a sabiendas que quien lleva el timón es Cristo. El Espíritu Santo sigue llamando hoy a hombres de nuestro tiempo para que sigan anunciando el evangelio en esta porción del Pueblo de Dios. La semilla echará raíces si, como el custodio san José, todos, -sacerdotes, familias, jóvenes, consagrados- mimamos y cuidamos la tierra, acompañamos y nos implicamos en el proceso de una vocación que nació en Cristo para nosotros, la Iglesia.

Me consta que son muchas las iniciativas que estáis haciendo en vuestros pueblos junto a vuestros sacerdotes: el jueves sacerdotal, la plegaria por las vocaciones en la eucaristía, en los laudes y vísperas, la exposición del santísimo con tinte marcadamente vocacional, trabajo con los monaguillos, acompañamiento de las familias, etc. No dejéis de ser creativos y mostrad vuestro ingenio en todo lo que hagáis para bien de nuestra Iglesia diocesana y para el futuro de las vocaciones sacerdotales.

El Seminario es un lugar y un tiempo (cf. Formar Pastores misioneros, Plan de formación sacerdotal,145). El Seminario es el hogar donde se concibe la misión del futuro presbiterio al servicio de la Iglesia local; es realmente un presbiterio en gestación. Es un tiempo de interiorización y aprendizaje para integrar, en la vida de los candidatos al sacerdocio, la dinámica del evangelio y del seguimiento a Cristo. Gracias a Dios, no faltan jóvenes que llaman a las puertas de nuestro Seminario San Torcuato, en sus remozadas instalaciones, aledañas a la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en Guadix.

Pidamos al dueño de la mies que siga siendo generoso con esta tierra de San Torcuato, primera sede en España donde se anunció la Buena Noticia. Este año contamos con un diácono y cuatro seminaristas en el mayor, un seminarista menor, más aquellos que están en proceso de seguimiento, por medio de la modalidad que empezábamos este año en el Seminario en familia. Necesitamos muchos más.

Miremos a María, promotora de la vocación, Madre de los sacerdotes y los seminaristas, Virgen, esposa de San José, Madre de la Iglesia, Madre de todos los hombres. Que Ella sea nuestro modelo incansable para colaborar en la obra de la salvación. Que San José nos dé un corazón como el suyo, entregado al servicio y la custodia de Jesucristo, Verbo que se encarna para, prolongado en el sacerdocio, salvar de las pandemias de la desesperanza.


Con mi afecto y bendición


+Francisco Jesús Orozco Mengíbar

Obispo de Guadix

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no-autor@odisur.es (Gabinete Odisur) Guadix Tue, 16 Mar 2021 11:26:55 +0000
Cuaresma en el Corazón de Cristo en el año Jubilar de San José https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/61785-cuaresma-en-el-corazón-de-cristo-en-el-año-jubilar-de-san-josé.html https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/61785-cuaresma-en-el-corazón-de-cristo-en-el-año-jubilar-de-san-josé.html Cuaresma en el Corazón de Cristo en el año Jubilar de San José

Carta pastoral del obispo de Guadix,  Mons. Francisco Jesús Orozco Mengíbar para la Cuaresma 2021


Curso 2020-2021
GUADIX, Cuaresma 2021


La cuaresma nos lleva hasta el Corazón de Cristo. Este tiempo de conversión, de oración, ayuno y limosna, nos quiere ayudar a seguir viviendo la presencia del Señor en la historia de nuestros días y a celebrarlo en el año litúrgico que iniciábamos en el tiempo de adviento. Es una oportunidad preciosa para vivir los grandes misterios de nuestra salvación en Cristo, de la mano de la Iglesia.

En nuestra diócesis de Guadix, vivimos este tiempo de cuaresma en el contexto del año diocesano del Corazón de Jesús. Celebramos el 75 aniversario de la entronización de su imagen, que corona la torre de nuestra Catedral, emblema de la vida espiritual diocesana y de los deseos profundos del corazón creyente: dejar que Cristo sea su verdadera corona, su auténtica esperanza y su vida plena.

Para ayudarnos a crecer en la Vida verdadera a los que hemos renacido del Agua y del Espíritu, el Papa Francisco nos ha regalado su mensaje para esta cuaresma de 2021, “Mirad, estamos subiendo a Jerusalén…” (Mt 20,18). Cuaresma: un tiempo para renovar la fe, la esperanza y la caridad”. Nos invita a todos a asociarnos a la misión de Cristo, a su pasión, muerte y resurrección, colaborando desde la fe para que su salvación siga salvando al mundo y a los hombres en esta etapa de la historia. El itinerario cuaresmal, que ya recorremos bajo la luz de la resurrección, nos conduce hasta la noche de Pascua para renovar nuestro bautismo y acoger la novedad que el Espíritu Santo quiere forjar en nosotros, animando, nos dice el Papa, “los sentimientos, las actitudes y las decisiones de quien desea seguir a Cristo”.

1.- Cuaresma en pandemia universal.
En el marco del curso pastoral 2020-21, celebramos nuestra cuaresma como una nueva ocasión de Gracia que el Señor nos regala. Es siempre el libro de la vida, del que nos habla la Sagrada Escritura, que abre una nueva página para que podamos leer la voluntad de Dios y amarla. La cuaresma es tiempo también de escribir la respuesta de nuestra fe al Amor de Dios en nosotros. Desde nuestra libertad, llevados por la mano providente de la misericordia del Señor, descubramos su lenguaje y su presencia, que nos habla en los signos de los tiempos y en las circunstancias que vivimos. Él quiere seguir llenando de esperanza nuestra libertad.
El Covid-19 nos hace vivir circunstancias que nunca podíamos haber imaginado. Todo se ha visto alterado en nuestra forma de vivir, de relacionarnos e incluso de celebrar y testimoniar la fe. El mundo entero ha tenido que posicionarse desde otras claves para encajar este duro golpe de una pandemia que ha roto la vida de tantos seres humanos y que sigue amenazando el equilibrio mundial a todos los niveles.

El Papa Francisco en oración por la pandemia, en una Plaza de San Pedro vacía, el pasado año en el mes de marzo, nos regalaba todo un programa espiritual, realista, profundo y exigente, para esta cuaresma. Afirmaba que “La tempestad desenmascara nuestra vulnerabilidad y deja al descubierto esas falsas y superfluas seguridades con las que habíamos construido nuestras agendas, nuestros proyectos, rutinas y prioridades. Nos muestra cómo habíamos dejado dormido y abandonado lo que alimenta, sostiene y da fuerza a nuestra vida y a nuestra comunidad. La tempestad pone al descubierto todos los intentos de encajonar y olvidar lo que nutrió el alma de nuestros pueblos; todas esas tentativas de anestesiar con aparentes rutinas “salvadoras”, incapaces de apelar a nuestras raíces y evocar la memoria de nuestros ancianos, privándonos así de la inmunidad necesaria para hacerle frente a la adversidad. Con la tempestad, se cayó el maquillaje de esos estereotipos con los que disfrazábamos nuestros egos siempre pretenciosos de querer aparentar; y dejó al descubierto, una vez más, esa (bendita) pertenencia común de la que no podemos ni queremos evadirnos; esa pertenencia de hermanos”.


Leer Carta completa

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no-autor@odisur.es (Gabinete Odisur) Guadix Wed, 17 Feb 2021 09:52:23 +0000
Contagia solidaridad para acabar con el hambre https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/61635-contagia-solidaridad-para-acabar-con-el-hambre.html https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/61635-contagia-solidaridad-para-acabar-con-el-hambre.html Contagia solidaridad para acabar con el hambre

Carta pastoral del obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, para la Campaña de Manos Unidas contra el Hambre

Queridos hermanos todos:

Como hace más de sesenta años, en medio del desequilibrio mundial que provoca la COVID-19, Manos Unidas nos invita a dilatar nuestra mirada y a ser conscientes de la pandemia del hambre y de la falta de los bienes más básicos para la vida en muchísimos hermanos nuestros.

La necesidad de protegernos pone de manifiesto con más fuerza a los más desprotegidos del planeta, a los que sufren con mayor virulencia no tener los bienes necesarios para vivir con dignidad. Golpea a nuestra comodidad que millones de hermanos nuestros carezcan de recursos, no sólo para combatir este virus mortal, sino para alimentarse, poderse confinar en un hogar, o tener información médica para una prevención digna. Es un dolor comprobar que, hasta los protocolos de confinamiento, educación y de prevenciones socio-sanitarias se convierten en un privilegio de algunos y en un déficit para muchos.

Manos Unidas, ONGD (Organización no gubernamental para el desarrollo) de la Iglesia católica, guiada por el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia, quiere trabajar por el Reino de Dios combatiendo el hambre y todas las causas que lo desencadenan. Es una institución que sigue apostando por la dignidad de las personas y que asume los costes necesarios en esta misión, ayudando a restaurar la dignidad de los seres humanos más vulnerables en todo el orbe, luchando contra las múltiples formas del hambre y la pobreza con proyectos concretos y ayudando a liberar de la pobreza, la exclusión, la violencia o la explotación.

Este año, siguiendo con el trienio propuesto a favor de los Derechos Humanos (2019 – 2021), se propone seguir expresando la corresponsabilidad humana, dando a conocer y denunciando la existencia del hambre y de la pobreza, sus causas y sus posibles soluciones. Así lo recoge el lema para esta campaña 2021, “Contagia solidaridad para acabar con el hambre”.
El Papa Francisco nos recuerda en Fratelli Tutti que el bien común sólo lo construiremos al sentir al otro tan importante como a nosotros mismos, que “la caridad social nos hace amar el bien común y nos lleva a buscar efectivamente el bien de todas las personas, consideradas no sólo individualmente, sino también en la dimensión social que las une” (FT 182).
Que todos somos hermanos porque somos hijos de un mismo Padre, la llamada fraternidad universal, nos lanza a la verdadera solidaridad para acabar con el hambre. Este lema nos invita a interrogarnos sobre nuestra comunión de bienes, a fomentar las actitudes de colaboración que sirvan para frenar el hambre y la pobreza de ciento de millones de personas en el mundo. Motivar la solidaridad es reforzar los compromisos y la consecución de la única Misión.
El pasado 24 de enero se lanzaba la campaña que nuestra delegación diocesana de Guadix asume para este año 2021 y que culminarán el domingo 14 de febrero, con la celebración de la Jornada Nacional y la colecta en favor de Manos Unidas en todas las parroquias de España. El vienes anterior, 12 de febrero, será el Día del Ayuno voluntario.
Agradecemos a la delegada diocesana, a su consiliario, así como a los distintos colaboradores y voluntarios de Manos Unidas en nuestra Diócesis, que no escatimen esfuerzos ni tiempo para animar una nueva campaña que a todos nos une en un mismo objetivo común. A todos os invito a una respuesta personal y económica generosa, a dedicar tiempo como voluntarios, vocales y responsables en la Delegación, como donantes y bienhechores, es decir, a ser discípulos del Señor que hoy nos dice “dadles vosotros de comer” (Lc 9, 13) contagiando solidaridad para acabar con el hambre de tus hermanos.
Que esta pandemia nos haga más generosos que nunca, una Iglesia Hospital de Campaña, que sabe arriesgar, mirar de frente y abrir las manos y el corazón.
Con mi afecto y bendición.

+Francisco Jesús Orozco Mengíbar
Obispo de Guadix

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no-autor@odisur.es (Delegado Odisur) Guadix Wed, 10 Feb 2021 17:41:48 +0000
“La vida consagrada, parábola de fraternidad en un mundo herido” https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/61351-“la-vida-consagrada-parábola-de-fraternidad-en-un-mundo-herido”.html https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/61351-“la-vida-consagrada-parábola-de-fraternidad-en-un-mundo-herido”.html “La vida consagrada, parábola de fraternidad en un mundo herido”

Carta del obispo de Guadix, Mons. Francisco Jesús Mengíbar

Queridos hermanos:


En un año tan diferente a los anteriores y en el que nuestras vidas se están viendo fuertemente condicionadas, en todos los sentidos, por la pandemia provocada por la Covid-19, me dirijo a todos los que formáis parte de nuestra diócesis de Guadix, y, sobre todo, a cada uno de los consagrados, en la celebración de la XXV Jornada Mundial de la Vida Consagrada, que coincide con la fiesta litúrgica de la Presentación del Señor en el templo, el día 2 de febrero.

Esta celebración litúrgica es una ocasión para unir nuestra propia presentación a la suya, en la que ofrendemos al Padre todas las gracias recibidas a través del Espíritu Santo, pero también todas nuestras heridas personales, las de todos nuestros hermanos en la fe y las de todos los que forman parte de la gran familia humana, así como las de un mundo muy herido, en el que esta pandemia está dejando un reguero de sufrimientos de todo tipo. Esta situación no sólo requiere soluciones humanas, sino que, sobretodo, es necesario el consuelo y la sanación que únicamente Dios puede llevar a cabo en nosotros.

El lema de este año, con el que la Iglesia y los obispos españoles queremos ayudar a orar y a tomar conciencia de la importancia de la presencia y de la labor de los consagrados en la Iglesia y en la sociedad, es “La vida consagrada, parábola de fraternidad en un mundo herido”. De esta forma queremos destacar, por un lado, cómo la humanidad adolece en nuestro siglo de muchas heridas que no son del pasado (las guerras, el hambre, el empobrecimiento cada vez mayor de muchos pueblos, la falta de libertad religiosa…), porque siguen siendo muy actuales; y de las nuevas heridas que representan las víctimas de esta pandemia (los moribundos y los enfermos que colapsan los hospitales, los parados que pagan las consecuencias de la fuerte crisis económica, los jóvenes sin un futuro cierto y de oportunidades, los mayores y personas más vulnerables que no pueden asistir a la Eucaristía y recibir físicamente al Señor…). Y, por otro lado, queremos destacar la figura de esos hombres y mujeres que, viviendo su consagración al Señor, también se ven afectados por estas mismas heridas, pero que, al mismo tiempo, a través de su testimonio de vida y de sus obras, son un bálsamo y el aceite que aplica nuestro Dios, que se ha hecho hombre para curar nuestras humanas heridas, especialmente las del corazón y las del alma. Sois imagen viva de ese bello icono que el Papa Francisco usa para definir a la Iglesia, un hospital de campaña.

El lema de esta jornada XXV hace referencia a la parábola del buen samaritano, una historia de caridad fraterna que quiere subrayar cómo el amor fraterno que sentimos como hijos de un mismo Padre, es la mejor medicina para ayudarnos a curarnos unos a otros nuestras heridas. Pero también esta parábola es mencionada y meditada por el Papa Francisco en su última encíclica, Fratelli tutti.

Recorremos y andamos todo un mismo camino, que es la vida en este siglo veintiuno. En este camino hay dificultades a las que tenemos que hacer frente. Y en el camino además se producen encuentros, a veces inesperados y a veces indeseados. Hay situaciones de dolor y de necesidad humana que nos piden una respuesta. Podemos pasar de largo, haciéndonos los despistados y los desinteresados. O, removidas nuestras entrañas interiormente, nos paramos y nos remangamos para implicarnos en el dolor y el problema del otro, para hacerlo propio y nuestro. Mirando a Cristo, que cura nuestras heridas, hagamos lo mismo unos con otros.

La vida consagrada, en su multitud de carismas y misiones, nos enseña que el camino no lo debemos hacer solos, que la vida comunitaria es esencial como lo es el sentirnos parte de un mundo en el que todos somos hermanos, en el que hemos de ayudarnos más, para dejar de vivir enfrentados o en una continua competencia en la carrera por ver quién destaca más o llega más lejos. Por eso el Papa nos dice en su exhortación: “Se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia delante. ¡Qué importante es soñar juntos!”.

En vuestra lucha diaria y en la fidelidad constante, los consagrados sois un referente de alegría y de esperanza. Sois soñadores que queréis hacer real el sueño del Evangelio en una sociedad de llagas abiertas que supuran tristeza, desilusión, temores… Los consagrados sois una venda que frena y tapona las hemorragias que padecen los pobres que no tienen lo necesario para vivir, los ancianos que se sienten solos y abandonados, los niños que no tienen la posibilidad de recibir una digna educación en verdaderos valores sin ser manipulados, los enfermos que quieren recuperar la salud para seguir viviendo y sin que se les impida este derecho fundamental, las mujeres que se sienten maltratadas y discriminadas, los refugiados y emigrantes que huyen de sus países de origen con el deseo de mejorar sus condiciones de vida…

Y la oración, la vida en oración de los consagrados contemplativos se convierte en combustible que refuerza el ánimo y el quehacer de los que están al pie del cañón y en primera línea en los “hospitales de campaña” y realizando un apostolado de sanación. Necesitamos de quienes estáis en continua línea directa con Dios, en ese silencio y recogimiento de la clausura que favorece el encuentro con la divinidad y la solicitud de su ayuda para con nosotros. Vosotros, los contemplativos, orad por nosotros, por nuestras heridas.

Quisiera terminar esta carta compartiendo mi satisfacción y alegría enorme por la llegada de dos nuevas comunidades a nuestra diócesis: una comunidad de religiosas de vida contemplativa y otra de vida activa, ambas de la misma familia religiosa que tienen como carisma la adoración perpetua del Santísimo. Un regalo de Dios para unos tiempos difíciles. Las religiosas de la Sagrada Familia muy pronto podrán vivir su carisma y misión en el antiguo Convento de la Merced, de Baza. No sólo recuperamos así un edificio que ha estado cerrado muchos años, sino que, ante todo, lo convertimos en un centro espiritual de referencia para esa ciudad y para nuestra diócesis. Estas monjas serán las encargadas de custodiar la sagrada imagen de Nuestra Señora de la Piedad, Copatrona de los bastetanos, y de cuidar, animar la liturgia y las celebraciones que tienen lugar en el templo dedicado a ella. La comunidad de vida activa se quedará en Guadix y podrá servirnos desde las parroquias.

Os felicito a todos los consagrados y agradezco vuestra entrega, fidelidad y servicio a la Iglesia en nuestra querida diócesis. Os pido, por último, que en la Jornada Mundial de la Vida Consagrada tengamos presentes en nuestras oraciones a todos los consagrados que han fallecido a consecuencia de la pandemia y a los que han sido contagiados y se recuperan en los hospitales o en sus casas. Dios os colme, en su misericordia, de la salud necesaria para sanar vuestras heridas y para ayudar en la sanación de las de los demás.

¡Felicidades a todos los consagrados!


Con mi afecto y bendición


+ Francisco Jesús Orozco Mengíbar

Obispo de Guadix

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no-autor@odisur.es (Gabinete Odisur) Guadix Fri, 29 Jan 2021 08:57:34 +0000
Decreto del obispo de Guadix sobre Hermandades y Cofradías para la próxima Cuaresma y Semana Santa https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/61215-decreto-del-obispo-de-guadix-sobre-hermandades-y-cofradías-para-la-próxima-cuaresma-y-semana-santa.html https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/61215-decreto-del-obispo-de-guadix-sobre-hermandades-y-cofradías-para-la-próxima-cuaresma-y-semana-santa.html Decreto del obispo de Guadix sobre Hermandades y Cofradías para la próxima Cuaresma y Semana Santa

MONS. FRANCISCO JESÚS OROZCO MENGÍBAR, POR LA GRACIA DE DIOS Y DE LA SEDE APOSTÓLICA, OBISPO DE GUADIX

Las circunstancias graves de pandemia universal que vivimos y que se han agudizado en esta tercera ola de Covid-19, nos hacen estar muy atentos al cumplimiento estricto de las normas socio-sanitarias y restricciones de movilidad, así como a las convocatorias públicas con limitaciones de aforo. A pesar de la vacunación iniciada en nuestra Diócesis como en el resto de España, no se prevé en los próximos meses un cambio significativo de la situación.

Estando cercano el tiempo de Cuaresma y la Semana Santa, oídos el Vicario General, miembros del gobierno diocesano, los presidentes de las Federaciones de Hermandades y Cofradías de la Diócesis, así como al Delegado Episcopal de Piedad Popular, en uso de mi potestad ordinaria, promulgo las siguientes normas para la Diócesis de Guadix, por medio del presente


DECRETO

1.-Quedan suspendidos todos los actos y celebraciones organizados por parroquias, Hermandades y Cofradías, asociaciones de fieles u otros grupos eclesiales que, tengan carácter de culto externo, y en general todos aquellos en los que se haga uso de la vía pública, hasta nuevas disposiciones al respecto.

Esta situación anómala para la vida de las Hermandades y Cofradías en la próxima Cuaresma y Semana Santa, nos ofrece una gran oportunidad para profundizar en los grandes misterios de la fe cristiana. Os animo a vivir la Semana Santa muy unidos dentro de nuestras comunidades parroquiales, a participar de los oficios litúrgicos del Triduo Pascual y en las celebraciones propias de este tiempo de conversión y preparación a la fiesta vertebral de nuestra fe: la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

2.-Las procesiones y Estaciones de Penitencia, de acuerdo con los consiliarios y párrocos, podrán ser sustituidas por actos litúrgicos y de devoción en las sedes canónicas como en los lugares de culto, siguiendo los subsidios preparados por la autoridad competente, observando siempre la normativa y disposición sanitaria vigente.

3.- Respecto a los cultos internos, establecidos en las reglas de Hermandades y Cofradías y demás asociaciones de fieles, se podrán celebrar según los protocolos socio-sanitarios y aforos, decretados por las autoridades competentes.

4.- En cuanto a la convocatoria y celebración de Cabildos Generales, procesos electorales y otros actos internos de las Hermandades y Cofradías, se confía a la responsabilidad de consiliarios y hermanos mayores, siempre en diálogo con la Delegación Episcopal de Hermandades y Cofradías.

5.-Exhorto a las Hermandades y Cofradías a seguir viviendo con hondura e intensidad su compromiso eclesial identitario con los más necesitados, especialmente en este año de pandemia. Canalicemos a través de Cáritas los recursos de las estaciones de penitencia externas -que no se podrán realizar-, asistiendo a los necesitados, tanto en lo referente a la salud como en su situación económica.

6.- Animo a elevar constantes preces a Nuestro Señor y a la Virgen Santísima por el fin de la pandemia y por los más afectados por ella, por los vivos y difuntos. Ofrezcamos nuestras estaciones de penitencia por dos intenciones muy actuales: para que no se vulnere el derecho a la vida desde el inicio de su concepción hasta su fin natural; así como por el respeto al derecho de los padres a decidir sobre la educación de sus hijos. Que juntos, como Iglesia, podamos superar las actuales dificultades y las Hermandades y Cofradías sean corazón que evangeliza, llevando la sangre de la Fe y de la Esperanza a todos los hombres de nuestro tiempo.


Dado en Guadix a dieciocho de enero del año del Señor MMXXI y entrando en vigor en el día de su fecha.


+ Francisco Jesús Orozco Mengíbar
Obispo de Guadix


Ante mí:

Manuel Millán Arjona.
El Secretario Canciller

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no-autor@odisur.es (Gabinete Odisur) Guadix Fri, 22 Jan 2021 10:56:48 +0000
Una gran familia contigo https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/59959-una-gran-familia-contigo.html https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/59959-una-gran-familia-contigo.html Una gran familia contigo

Carta del Obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, en el Día de la Iglesia Diocesana

DÍA DE LA IGLESIA DIOCESANA 2020

Queridos fieles diocesanos:
El 8 de noviembre celebramos “el día de la Iglesia diocesana”. Expresamos la gran alegría de pertenecer a este trocito de la Iglesia católica que es una diócesis; a esta gran familia en la que se hace presente la Iglesia universal, con su obispo y el presbiterio, con sus miles y miles de fieles laicos en la riqueza de los diversos carismas y ámbitos, movimientos, familias, hermandades y cofradías, catequistas, grupos de jóvenes, diácono, consagrados, con las parroquias y seminaristas, con Cáritas y el amor a los más pobres, con sus múltiples instituciones canónicas; una iglesia en plena comunión con el sucesor de Pedro, con el Papa Francisco. Para nosotros, esta porción de Iglesia universal es nuestra querida diócesis de Guadix.
“Somos lo que tú nos ayudas a ser. Somos una gran familia contigo. Con tu tiempo, tus cualidades, tu apoyo económico y tu oración. Somos Iglesia24Siete.” Con este lema, esta jornada nos invita a tomar conciencia agradecida de pertenecer a una diócesis concreta y nos invita a ser pro-activos en esta pertenencia: participar y colaborar como miembros de los hijos De Dios; compartir nuestro tiempo y nuestras cualidades; rezar unos por otros y apoyar económicamente para sostener todas las tareas y trabajos diocesanos.

La Iglesia existe para evangelizar, para anunciar a todos a Jesucristo, la ternura y la cercanía de Dios. Nuestra diócesis es una Iglesia viva, con mucha vitalidad en todas sus dimensiones: catequesis, transmisión de la fe, participación en los sacramentos- especialmente en la Eucaristía dominical-, piedad popular y caridad para con los pobres y personas más vulnerables y necesitadas. En estos tiempos difíciles de pandemia y de gran crisis sanitaria y económica, la Diócesis de Guadix, a través de Cáritas diocesana y las parroquiales, así como otras instituciones diocesanas, ha estado y sigue estando cerca de quienes más sufren, sirviendo, escuchando, atendiendo necesidades materiales básicas y espirituales. La Iglesia no es un parásito para la sociedad sino una familia bienhechora para la humanidad, que siembra dignidad y colabora con el bien común. Multiplica lo que recibe, para bien de todos sin excepción.
La iglesia, esta diócesis que somos todos, hemos de sostenerla entre todos, porque es nuestra. No contamos con otras rentas que la aportación voluntaria de los fieles a través de los donativos, suscripciones periódicas o señalando la X en la declaración de la renta, que no supone pagar más ni perjudicar a otras instituciones sociales, a las que también podemos ayudar señalando ambas casillas en la declaración. Las administraciones públicas nos ayudan cada vez menos. Aunque somos ciudadanos de pleno derecho y pagamos nuestros impuestos como cualquier ciudadano, vemos minusvalorados y ninguneados nuestros derechos, sin que esto nos paralice para seguir haciendo muchas obras buenas y aportando mucho bien a la sociedad. Tenemos un rico, amplio y viejo patrimonio que requiere nuestra atención urgente y constante ante la ausencia de ayudas.
La ley de transparencia, la rendición y la publicación de nuestras cuentas, el consejo diocesano de asuntos económicos y los consejos de economía en las parroquias, nos ayudan a que todos en la diócesis tengamos conciencia real de donde estamos y la seguridad de que hay una buena gestión de los pocos recursos que tenemos. Es también una llamada a la corresponsabilidad y la participación de todos en la comunión de nuestros bienes.
“Somos lo que tú nos ayudas a ser. Somos una gran familia contigo. Con tu tiempo, tus cualidades, tu apoyo económico y tu oración. Somos Iglesia24Siete.” Tú eres parte importante en esta familia. Eres la Iglesia, eres la Diócesis. De ella has recibido muchos beneficios. Ella espera tu ayuda, colaboración y aportación. Sigamos juntos construyendo futuro en Iglesia.
Con mi afecto y bendición
+Francisco Jesús Orozco Mengíbar
Obispo de Guadix

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no-autor@odisur.es (Delegado Odisur) Guadix Sat, 07 Nov 2020 07:55:12 +0000
“Aquí estoy, envíame” https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/59499-“aquí-estoy-envíame”.html https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/59499-“aquí-estoy-envíame”.html “Aquí estoy, envíame”

Carta del obispo de guadix, Mons. Francisco Jesús Orozco

Queridos hermanos todos:


En el corazón del octubre misionero, la Iglesia celebra el domingo mundial de las misiones (DOMUND). Todos los cristianos, que por el bautismo llevamos inscrita la misión en nuestro ADN eclesial, estamos invitados a rezar, participar y colaborar con nuestros misioneros. Ellos, los enviados a tierra de misión en nuestro nombre, testimonian el evangelio en cada rincón del mundo y cuentan, cada campaña del Domund, con nuestro tiempo, oración y donativo.

Nuestra oración, nuestro tiempo y nuestro dinero se convierten en tres pilares privilegiados para hacer concreto este compromiso con la Iglesia misionera, como nos ha dicho el Papa Francisco en el mensaje del 2020: “La celebración del Domund significa reafirmar cómo la oración, la reflexión y la ayuda material de sus ofrendas son oportunidades para participar activamente en la misión de Jesús en su Iglesia”.

El lema del Domund 2020, “Aquí estoy, envíame” (Is 6,8), refleja muy bien la oración de tantos hombres y mujeres que han partido desde nuestras tierras a la misión, secundando la llamada del Señor. El lema es también una llamada a cada cristiano a salir de la conciencia aislada y de la autorreferencialidad (EG 8), para salir al encuentro del necesitado, para ser una Iglesia en salida (EG 24). Hemos de tomar conciencia que todos somos enviados, que nada humano es ajeno a la fe, ya sea en la pobreza material en todas sus expresiones, como la más grave, la espiritual y el desconocimiento de Jesucristo. Ser una Iglesia en salida es “aceptar la llamada a salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio” (EG,20). ” Aquí estoy, envíame”, sentirse enviado a que todos se salven y experimenten el amor de Dios en una Iglesia que es testigo, discípula y misionera de la misericordia, de la ternura y del amor de Dios.

El Papa Francisco nos recuerda que “comprender lo que Dios nos está diciendo en estos tiempos de pandemia también se convierte en un desafío para la misión de la Iglesia”. En este contexto de Covid-19, de crisis sanitaria y económica mundial, los misioneros están en primera línea contra el virus, la pobreza y el hambre, especialmente en contextos de alta vulnerabilidad por las condiciones extremas de pobreza.

Esta jornada del Domund pide a la Iglesia que se siga arrodillando a curar heridas, a aliviarlas con el óleo de la consolación, a no caer en la indiferencia humillante para los pobres. Casi la mitad de la población mundial vive en los territorios de misión, donde se celebra uno de cada tres bautismos del mundo; donde un sacerdote atiende a más del doble de habitantes que otro sacerdote en la Iglesia universal y donde la Iglesia, a través de miles de instituciones sociales y educativas, llega a las aldeas más remotas para que Jesucristo pueda seguir curando y salvando. Por eso el Papa Francisco nos dice, en el mensaje de este curso, que “la caridad, que se expresa en la colecta del Domund, tiene como objetivo apoyar la tarea misionera”.

Una vez más, el Señor nos llama a salir de nuestra tierra, como lo han hecho en la misión ad gentes los 7.792 misioneros españoles que actualmente están en territorios de misión, concretamente en 135 países; los 1.631 voluntarios en las diferentes diócesis y parroquias españolas o los 10.000 cristianos que, cada año, dedican parte de sus vacaciones a tener una experiencia misionera. Recemos para que no falten misioneros, porque como nos dice el Papa Francisco, “Dios continúa buscando a quien enviar al mundo y a cada pueblo para testimoniar su amor”. Nuestra Diócesis de Guadix tiene experiencia de esta comunión misionera a través de nuestros sacerdotes diocesanos que están en Honduras y que son orgullo de todos.

Cada cristiano ha de trabajar en la construcción de un mundo nuevo donde reine el amor; donde la grandeza se muestre en la capacidad de hacerse pequeño, de no llamar propio a nada de lo que tiene; donde no hay ya marginados, ni empobrecidos, ni desgraciados; un mundo donde la fraternidad universal sea real porque todos nos experimentamos hijos de un mismo Padre y miembros del único Cuerpo de Cristo.

El Papa nos recuerda que “la oración es la primera obra misionera que todo cristiano puede y debe hacer, y es también aquella más eficaz”. Os invito a rezar mucho, pues la cooperación espiritual sostiene a nuestros misioneros. Que no falte tampoco la colaboración personal y económica, que os pido sea muy generosa, especialmente en estos tiempos crudos de pandemia y de crisis económica donde todo sacrificio vale mucho más.

Que la Virgen, Madre de los misioneros, nos haga responder como Ella lo hizo a la llamada del Señor: “Aquí estoy, envíame” (Is 6,8),

Recibid mi afecto y mi bendición.


+Francisco Jesús Orozco Mengíbar

Obispo de Guadix

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no-autor@odisur.es (Gabinete Odisur) Guadix Fri, 16 Oct 2020 11:59:23 +0000
Decreto de convocatoria de Ordenes Sagradas https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/57874-decreto-de-convocatoria-de-ordenes-sagradas.html https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/57874-decreto-de-convocatoria-de-ordenes-sagradas.html Decreto de convocatoria de Ordenes Sagradas

Mons. Francisco Jesús Orozco Mengíbar,
por la Gracia de Dios y de la Sede Apostólica,
Obispo de Guadix,

Por las presentes comunico a todos los diocesanos la disposición de conferir las Sagradas Órdenes del Presbiterado, el sábado día 5 de septiembre del presente año, a las once de la mañana, en la Santa Apostólica Iglesia Catedral de Guadix.

Al hacer público este anuncio invito a quienes se sientan capacitados y reúnan las condiciones canónicas exigidas a que soliciten el acceso al Sagrado ministerio del Presbiterado, con la debida antelación, solicitud escrita de puño y letra, que deberá ser dirigida a la Secretaría General del Obispado.

Recomiendo encarecidamente a los candidatos que tomen el máximo interés por prepararse bien espiritualmente, y procedan con rectitud de intención, haciendo las consultas necesarias a sus directores espirituales y personas que les puedan ayudar a discernir el camino para el que se sienten llamados.

Dado en Guadix, a veintinueve de junio de dos mil veinte, Solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo.

+Francisco Jesús Orozco Mengíbar, Obispo de Guadix

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no-autor@odisur.es (Delegado Odisur) Guadix Tue, 30 Jun 2020 05:20:03 +0000
Decreto de obispo diocesano tras el fin de la alerta sanitaria https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/57789-decreto-de-obispo-diocesano-tras-el-fin-de-la-alerta-sanitaria.html https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/57789-decreto-de-obispo-diocesano-tras-el-fin-de-la-alerta-sanitaria.html Decreto de obispo diocesano tras el fin de la alerta sanitaria

Decreto del obispo de Guadix, Mons. Francisco Jesús Orozco

El pasado día 21 de junio de 2020 terminó, gracias a Dios, el estado de alarma sanitaria por el coronavirus (COVID-19), decretado por el Gobierno de España el pasado 14 de marzo. La Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía ha dictado una Orden con fecha 19 de junio de 2020, estableciendo medidas de higiene y prevención de salud pública de aplicación en instalaciones y espacios de uso público, actividades de carácter público y celebración de actos de culto religioso.

Una vez acabado el estado de alarma sanitaria, termina el tiempo excepcional de dispensa del precepto dominical, y animo a los fieles a recuperar con nueva intensidad la participación en la Eucaristía cada semana y a acudir al Sacramento de la Reconciliación. Pido a todos los párrocos y rectores de templos que atiendan con gran solicitud este servicio sacramental a los fieles y que, teniendo en cuenta las circunstancias propias, vayan restableciendo todas las actividades pastorales, catequéticas y litúrgicas, observando y haciendo que se cumplan las siguientes directrices que damos en aplicación de la referida normativa civil:

1.- Adoptar las medidas de limpieza y desinfección adecuadas a las características de cada templo e instalaciones, según la intensidad de uso:

- En las tareas de limpieza y desinfección, se prestará especial atención a las zonas de uso común y a las superficies de contacto frecuentes.

- Utilizar desinfectantes virucidas, debidamente autorizados.

- Ventilar periódicamente las instalaciones, al menos una vez al día y durante el tiempo necesario que permita la renovación del aire.

2.- Comunicar en el tablón de anuncios el aforo máximo permitido en el templo e instalaciones.

3.- No se permite el agua bendita en las pilas para uso común. El uso del agua bendita tan recomendado por la Iglesia puede obtenerse en recipientes personales y para uso personal, pidiendo al sacerdote la bendición de esa agua, que uno lleva consigo.

4.- Facilitar gel hidroalcólico a la entrada del templo para higiene de manos.

5.- Evitar aglomeraciones en los accesos e inmediaciones del templo.

6.- Mantener distancia de seguridad, 1,5m, y guardar todas las prescripciones sanitarias y legales sobre el uso de la mascarilla.

7.- En la celebración de la Misa, el saludo de la paz, que puede suprimirse, se realizará entre los asistentes no convivientes con algún gesto reverencial y sin contacto.

8.- Para dar la comunión, el sacerdote desinfectará sus manos con solución hidroalcohólica y usará mascarilla, y se aconseja recibirla en la mano.

9.- El uso del exterior de los templos o de la vía pública para la celebración de actos de culto deberá ser aprobado por la autoridad municipal correspondiente, y deberán establecerse las medidas necesarias para procurar mantener, y deberán establecerse las medidas necesarias para procurar mantener la distancia de seguridad interpersonal o, en su defecto, la utilización de medidas alternativas de protección física con uso de mascarilla.

10.- En todas las celebraciones religiosas comunitarias, ritos exequiales, bodas, bautizos, comuniones y confirmaciones, deberán cumplirse las reglas de aforo y las medidas de higiene y prevención.


Dado en Guadix, a veinticuatro de junio del año dos mil veinte.


+ Francisco Jesús Orozco Mengíbar

Obispo de Guadix

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no-autor@odisur.es (Gabinete Odisur) Guadix Thu, 25 Jun 2020 12:25:44 +0000
“El poder de cada persona. Cada gesto cuenta” https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/57525-“el-poder-de-cada-persona-cada-gesto-cuenta”.html https://www.odisur.es/diocesis/guadix/documentos/item/57525-“el-poder-de-cada-persona-cada-gesto-cuenta”.html “El poder de cada persona. Cada gesto cuenta”

Queridos hermanos y hermanas: ¡Qué bueno es el Señor que nunca nos deja solos, ni nos abandona en la tempestad de las pandemias de nuestro mundo! Siempre nos hace reconocerlo en quienes peor lo pasan y llevan las cruces más pesadas.

El próximo domingo 14 de junio, celebramos la fiesta de la Eucaristía y del amor fraterno, la solemnidad del Corpus Christi, que nos hace dar gracias al Señor por su Presencia real en el don eucarístico y su presencia prolongada en los que más sufren. El día de la Caridad nos llama a la oración ante el Santísimo para descubrir en nuestro interior qué podemos hacer en el cambio que nuestro mundo necesita. Ante el Señor realmente presente en la Eucaristía, contemplemos la escalada de pobreza que ha provocado la situación de alarma en la que vivimos, multiplicando el sufrimiento de muchas personas, tal vez cerca de nuestra casa, hermanos que han quedado en las cunetas de nuestra sociedad al perder sus trabajos o al agudizarse las difíciles situaciones que ya vivían antes del covid19. Miremos tanto dolor, preocupaciones y pobreza, ante la inesperada situación que estamos viviendo. Eucaristía y amor a los pobres es un binomio inseparable que constantemente denuncia nuestra hipocresía y nuestra indiferencia.


El lema de esta campaña de Cáritas, “El poder de cada persona. Cada gesto cuenta”, nos interpela a creer en el poder de los gestos, por pequeños que sean y por irrelevantes que nos parezcan. Y nos invita personalmente a creer en cada ser humano, en nosotros mismos y en nuestros gestos, que unidos a los demás provocan un verdadero oasis de vida en medio del desierto del egoísmo y de muerte insolidaria de nuestro mundo. A veces podemos tildar de insignificante lo que podemos hacer, dar u ofrecer para ayudar a tantas necesidades, pero como decía aquella Santa de los pobres, la Madre Teresa de Calcuta, “A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”. Me viene también a la mente aquella pobre viuda del evangelio, que con un pequeño gesto hecho desde el corazón, atrajo la bendición del Señor: “«Os digo de verdad que esta viuda pobre ha echado más que todos los que echan en el arca del Tesoro. Pues todos han echado de lo que les sobraba, ésta, en cambio, ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto poseía, todo lo que tenía para vivir» (Mc 12,44). Creamos en el poder transformador de los pequeños gestos porque siembran amor verdadero.


El mensaje de los Obispos de la CEE, con motivo de la festividad del Corpus Christi, día de la Caridad, que lleva por título “Sentado a la mesa con ellos” (Lc 24, 18), quiere, desde la experiencia de los discípulos de Emaús, ayudarnos a mirar al Señor, que “compadecido de nuestra enfermedad pandémica, de nuestra desesperanza y soledad, nos invita a encontrarnos con Él en el camino y a sentarnos a comer a su mesa. Espera así que, unidos a Él, nos convirtamos en testigos de la fe, forjadores de esperanza, promotores de fraternidad y constructores de solidaridad en medio de esta situación tan dolorosa que estamos atravesando”.


Contemplemos el Corazón de Jesús, recorramos con Él los caminos del Evangelio, aprendamos su misericordia con los pobres, y, óyele diciéndote: ““Enrédate” en hacer algo por los demás, sin esperar nada a cambio”. Tal vez sea nuestro momento de dar el paso comprometiéndonos en un voluntariado, para ser “activistas de la caridad”, o haciendo un donativo significativo a Cáritas. “La medida del amor es amar sin medida” (San Bernardo). Ese amor se hace palpable, tangible. Cáritas tiende su mano para pedir tu colaboración económica. No hay cuestación por las calles, haz tu ingreso en la cuenta de Cáritas. Seamos generosos, no amemos de palabra y con la boca, sino con obras y de verdad. Hoy Cáritas necesita tu ayuda más que nunca.


Hay mucho por hacer, no podemos perder tiempo, hay que sembrar gestos concretos de fraternidad. Aprovechemos el manantial de la Presencia transformadora de Cristo en la Eucaristía para revisar nuestro estilo de vida, eligiendo la sobriedad y la sencillez, y así, entre todos, hacer que la vida en común sea más fraterna y espiritual, en armonía con el Creador y todas sus criaturas. Desde Cáritas estamos llamados a celebrar este gran día del Corpus, uniendo nuestro compromiso para mejorar el mundo.


Con palabras del mensaje de los Obispos, “Hoy, día del Corpus Christi y de la Caridad, la Iglesia que peregrina en España da gracias a Dios por los miles de católicos que, unidos al Señor, iluminados por su Palabra, alimentados del Cuerpo de Cristo, viven ofreciendo sus vidas y sus recursos a los más necesitados. Damos gracias a los agentes de pastoral, a los voluntarios de Caritas y de tantísimas otras instituciones de la Iglesia. Esta familia que es la Iglesia invita a orar con intensidad por todos ellos, para que el Señor les regale fortaleza de espíritu y lucidez para afrontar la nueva realidad de necesidad y pobreza que está emergiendo. Y, al mismo tiempo que recibe el don del Corpus Christi, invoca la especial intercesión de María para que nos libre de la pandemia provocada por el coronavirus y de tantas otras pandemias que a veces nos quedan lejanas pero que provocan sufrimiento a muchos hermanos y hermanas de aquí y del mundo entero. Que Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, nos ayude a poner siempre nuestro corazón en los bienes del cielo y oriente nuestra mirada hacia sus hijos más necesitados”.


Nuestro mejor aplauso para todos vosotros, héroes anónimos de la caridad, que no os habéis quedado en casa en este tiempo de pandemia. Sois la Iglesia en salida que acuna en el Corazón de Dios las necesidades de los que más sufren. Mi agradecimiento al delegado diocesano de Cáritas, a Cáritas diocesana, a las interparroquiales y parroquiales, voluntarios, trabajadores, bienhechores y amigos. Gracias por vuestros gestos incansables y vuestra eclesialidad. En vosotros toda la Iglesia, Cristo mismo, sigue salvando. ¡Gracias¡ Con mi afecto y bendición


+ Francisco Jesús Orozco Mengíbar

Obispo de Guadix

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no-autor@odisur.es (Gabinete Odisur) Guadix Fri, 12 Jun 2020 08:19:45 +0000