Ascensión del Señor

Homilía pronunciada por el Obispo de Málaga, D. Jesús Catalá, en Málaga el 24 de mayo, Solemnidad de la Ascensión del Señor.

Lecturas: Hch 1, 1-11; Sal 46 2-3.6-9; Ef 1, 17-23; Mt 28, 16-20.

(Domingo de Pascua VII-A)


La fuerza del Espíritu para evangelizar


1.- Celebramos la fiesta de la Ascensión del Señor a los cielos, después de haber pasado su vida terrena haciendo el bien con la fuerza del Espíritu (cf. Hch 10, 38) y de haber resucitado de entre los muertos: «Se les presentó él mismo después de su pasión, dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo» (Hch 1, 3). Jesús resucitado se aparece a sus discípulos y les amaestra acerca del reino de los cielos: «Apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles del Reino de Dios» (Hch 1, 3).

En el monte que Jesús les había indicado en Galilea (cf. Mt 28, 16), se les aparece de nuevo. La Galilea de los gentiles fue el lugar del inicio de su apostolado y de la elección de los apóstoles; la proclamación de su Evangelio comenzó allí y allí quiso encontrarse por última vez con ellos. Esta vez ya no es el Maestro de Nazaret humanado, sino Cristo resucitado y glorioso quien envía a sus discípulos a predicar el Evangelio: «Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28, 19);


2.- “Hacer discípulos” es una tarea ardua, que requiere la fuerza del Espíritu. Deben enseñar y hacer cumplir lo mandado por el Señor (cf. Mt 28, 20); es decir, no se trata de un simple aprendizaje de contenidos, sino de un discipulado, de una vida de seguimiento.

Para ello van a contar con su presencia real y eficaz: «Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos» (Mt 28, 20). El discípulo no puede desanimarse ni echarse atrás, sino que debe mantener una relación personal con el Maestro y vivir según este modelo.

De la misma manera que Jesús de Nazaret contó con la fuerza del Espíritu para llevar a cabo su misión, sus discípulos van a tener la fuerza que recibirán de lo alto para ser sus testigos en el mundo: «Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que va a venir sobre vosotros y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría y hasta el confín de la tierra» (Hch 1, 8).

Con esta fuerza los discípulos serán capaces de ir adentrándose con sabiduría en el misterio divino, conociendo cada vez mejor la revelación (cf. Ef 1, 17) y comprendiendo la esperanza y la riqueza de gloria reservada a los fieles (cf. Ef 1, 18),


3.- Se celebra hoy en toda la Iglesia la Jornada mundial de las Comunicaciones sociales, cuyo lema propuesto por el Papa es: “Para que puedas contar y grabar en la memoria (cf. Ex 10,2). La vida se hace historia” (cf. Papa Francisco, Mensaje para la Jornada mundial de las Comunicaciones sociales. Roma, 24.01.2020).

Las historias deben narrar la verdad, deben ayudar a construir el mundo y a dar fuerza para avanzar. El hombre es un “narrador”, al que le gustan las historias. Necesita “revestirse” de historias para custodiar su propia vida; necesita “tejer relatos”. Los medios de comunicación son un instrumento potente para la evangelización.

La Biblia es la historia de las historias, la gran historia de amor entre Dios y la humanidad, cuyo centro es Jesús, quien usaba parábolas y narraciones breves, tomadas de la vida cotidiana, para enseñar. Los Evangelios sean relatos sobre la vida de Jesús. Nosotros podemos narrarle a Dios nuestras historias y confiarle nuestros pensamientos, porque Él nos escucha y puede remedar el tejido de nuestra vida, hecha jirones tantas veces.

Felicitamos a todos los comunicadores que hacen bien su trabajo, ofreciendo la verdad y respetando la libertad y el pensamiento de los destinatarios.

Pero, por desgracia hay narraciones e historias que manipulan la verdad, que intentan dominar al otro, que narcotizan, que falsean la realidad. Se necesita valor, paciencia y discernimiento para rechazar los relatos falsos y malvados. Hay comunicadores de este tipo de falsos relatos, que se ponen de parte del manipulador de la verdad, sirviendo a sus intereses; a estos les animamos a cambiar de actitud y a ponerse de parte de la verdad.

Los obispos de la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales han publicado un mensaje de apoyo y agradecimiento al mundo de las comunicaciones por el trabajo que están realizando en este tiempo de pandemia, con el título: “Los comunicadores sois garantes de esperanza ante el Covid-19”. Nos unimos a este agradecimiento.


4.- Concurre hoy el quinto aniversario de la encíclica “Laudato si”, con la que el papa Francisco llamó la atención al mundo entero sobre el deterioro de creación y la responsabilidad de todos para conservarla. La pandemia del coronavirus ha dado la razón al Papa, que nos decía que todo está intercomunicado y que la falta de respeto a la creación tiene consecuencias negativas para la humanidad.

Se ha celebrado una semana de estudio, que inicia un Año especial con motivo del aniversario para reflexionar y profundizar en la encíclica, hasta el 24 de mayo de 2021.

Todos estamos invitados a cuidar la casa común y a los hermanos más frágiles y desfavorecidos.

Pedimos a María Auxiliadora, en su fiesta de mayo, su maternal intercesión para que todos nos empeñemos por la comunicar la verdad, por el servicio a los más necesitados y por el cuidado de la creación. Amén.

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