La Pasión de Cristo

El misterio de la Pasión y el significado de nuestros sufrimientos.

José Miguel Ibáñez Langlois

La pasión de Cristo

Madrid, Rialp, 2020


A pesar de ser consciente del riesgo de que -por mi proximidad profesional- se interpreten mis palabras como un elogio “parcial” a un autor que es poeta, escritor, periodista, crítico y teórico de la literatura, adelanto mi opinión: esta obra es oportuna, importante e imprescindible debido al lenguaje que emplea. Ya sé que José Miguel Ibáñez Langlois es sacerdote y ha sido profesor de Teología Espiritual y miembro de la Comisión Teológica Internacional. Valoro positivamente, por lo tanto, sus documentados análisis exegéticos de los textos evangélicos, juzgo oportunas sus consideraciones ascéticas y reconozco la importancia de sus orientaciones pastorales, pero me permito opinar que, en estos momentos, su lenguaje claro, sugerente y alentador es una estimulante llamada para que los creyentes dotemos de contenidos la oración personal y para que los agentes de pastoral actualicen las enseñanzas catequéticas y las explicaciones homiléticas. En resumen, aprecio muy positivamente su exquisita habilidad para conectar con la mentalidad actual y para explicarnos de manera bella, profunda e interesante el “misterio de la Pasión” y el significado de nuestros sufrimientos. Tengamos en cuenta que en la vida nos sucede lo mismo que con el grano de trigo, que tiene que morir para liberar todas sus energías y para producir sus frutos.

En mi opinión, es fundamental analizar con rigor el sentido sobrenatural de la pasión de Cristo pero también es importante conectar el relato de este hecho trascendente con la imaginación y con la afectividad de los destinatarios de estos mensajes nucleares de los Evangelios. La manera honda y al mismo tiempo sencilla de explicar los dolores de Jesús, y su hábil forma de conectarlos con su amor como origen y como fin, logra que los lectores descubramos los sentidos de nuestros propios padecimientos. En estos momentos en los que estamos procesando los sufrimientos generados por el Coronavirus y nos sentimos abrumados por los graves problemas sanitarios, económicos y políticos, nos resulta especialmente oportuno reflexionar, meditar y orar sobre el estimulante ejemplo que nos proporciona la Pasión de Cristo.

La clave, sin embargo, de los aciertos de este libro reside, a mi juicio, en la conexión que establece con la Resurrección y, sobre todo, con Pentecostés. Efectivamente, “Solo la fe en Cristo y la esperanza en la resurrección gloriosa de los muertos es capaz de infundirnos, sobre el trasfondo del natural temor, verdadera fortaleza y paz ante ese durísimo trance”. Ahí, en nuestra fe en la Resurrección reside nuestra esperanza en medio de las turbulencias de nuestra travesía por este mar agitado y la fuerza para gestionar de forma eficiente los recursos que nos proporciona la gracia: “La Resurrección es un golpe de eternidad en medio de la temporalidad, es una explosión de gloria en medio de este valle de lágrimas, es un estallido del reino de Dios, invisible pero rebosante de energía divina que, en cierta manera, afecta al cosmos entero”.

Panel de Noticias

Videoteca

 

Noticias relacionadas