María Berruezo, de Cartagena, diseña el logotipo de la Delegación de Catequesis

La Delegación de Catequesis de la Diócesis de Cartagena ya tiene logotipo, resultado del concurso que convocó para buscar una imagen que definiera su misión.

El proyecto ganador, obra de María Berruezo de Lara, destacó entre 16 proyectos y fue elegido por un jurado formado por una joven de 16 años, una catequista, una religiosa, un técnico especializado y el delegado episcopal de Catequesis. El proceso de selección y la deliberación se efectuaron de forma telemática para satisfacer las restricciones pandemiológicas, así como la comunicación de la noticia a la ganadora.

El proyecto, titulado Logotipo Flamorosos de Dios y explicado por su autora, se unifica sobre una base de dos llamas rojizas, «símbolo de la fuerza, la pasión y la luz que debe ser la catequesis para los cristianos», una de ellas delineada en su interior por una cruz «reflejo de Cristo, que marca los pasos de los catequistas»; en primer plano se definen las siluetas de la Virgen en azul y la del Niño Jesús en dorado, y al fondo se atisba una parte de la cátedra diocesana, también en dorado, marcando la pertenencia a la Diócesis de Cartagena como elementos propios de su escudo.

María Berruezo de Lara, de la Parroquia de San Fulgencio de Cartagena, asegura que siempre se ha sentido atraída por el arte y el dibujo, lo que la llevó a realizar los estudios de Ingeniería de Diseño Industrial e interesarse por el ámbito del diseño gráfico y publicitario. Así mismo, destaca sus raíces cristianas: «Gracias a la educación recibida en mi familia he permanecido muy cerca de la Iglesia, entrelazando las dos cosas por las que mostraba interés. Participar en este concurso me pareció una manera de aportar mi granito de arena a una buena y gran iniciativa». De igual modo, confesaba, sobre el nuevo emblema de esta delegación, que «es un logotipo fuerte y alegre que pretende avivar la pasión por aprender y enseñar la Palabra de Dios y, sobre todo, reflejar esa fascinación cuando descubres algo nuevo en ella. El toque de nuestra Madre no podía faltar y es la pincelada de ternura y calma que refleja de manera central en la composición; ella desde su posición, humilde y callada, aprendía y enseñaba».

Panel de Noticias

Videoteca

 

Noticias relacionadas