Dos colabores de la Vicaría de Caridad y Acción Social felicitan la Navidad al Obispo en nombre de toda la Diócesis

Este lunes, 21 de diciembre, tenía lugar la felicitación navideña presidida por el Obispo de la Diócesis, Don Amadeo Rodríguez Magro.


A las 12.30 de la mañana comenzaba la liturgia de la Palabra en la Catedral. En esta ocasión se cambiaba la ubicación del tradicional acto, debido a la amplitud de espacio que requiere la normativa sanitaria en vigor, a causa de la pandemia.
Este año centrado en el fomento de la caridad, en nombre de toda la Diócesis, felicitaron al Obispo dos colaboradores de la Vicaría de Caridad y Acción Social, procedente uno de Cáritas y otro de PROSAC (Profesionales Sanitarios Cristianos).

Palabras del Vicario General
En primer lugar, el Vicario General de la Diócesis, D. Francisco Juan Martínez Rojas, tomó la palabra. Comenzó haciendo hincapié en la Navidad de este año. “Se dice que la Navidad de este particular año 2020 será diferente. Creo que muchos compartimos la misma sensación de extrañeza: no parece que estemos en Navidad. La alegría en el ambiente, el deseo de reencuentro con familiares y amigos, el espíritu de celebración que se hacía presente en este tiempo, años anteriores, este años, sin duda alguna, brilla por su ausencia”.
Así, continuó insistiendo en que “independientemente del dolor causado por la Covid-19 y todas las repercusiones negativas que está teniendo en diversos ámbitos: social, económico, político, religioso, lo que sí es cierto es que esa situación paradójica, o esa falta de “brillo” que tienen estos días, a pesar del alumbrado navideño, sí se nos presenta los creyentes como una preciosa posibilidad para limpiar de adherencias espurias a la Navidad y vivir, así, una Navidad más profunda, desde una fe más desnuda, sin tantos espumillones ni bolitas decorativas, como el árbol navideño, pero más intensa, actualizando el acontecimiento salvador del nacimiento de Jesucristo, que forma parte fundamental de nuestra fe.” Para añadir: “San Ireneo de Lyon escribió que «tal es la razón por la que el Verbo se hizo hombre, y el Hijo de Dios, Hijo del hombre: para que el hombre al entrar en comunión con el Verbo y al recibir así la filiación divina, se convirtiera en hijo de Dios» (San Ireneo de Lyon, Adversus haereses, 3, 19, 1). Eso es lo importante. Eso es lo único innegociable. Y todo lo demás, en estos días, es secundario, y por lo tanto, prescindible”.
“Después del pasado curso pastoral, centrado en la celebración de la fe en el culto según nuestro Plan Diocesano Pastoral, nuestra Diócesis trabaja preferentemente en el presente y extraño curso 2020-2021 en el fomento de la caridad”, explicó el Vicario General. En este sentido quiso hacer referencia a las palabras de Don Amadeo al inicio del presente curso. “Como Vd. nos decía la caridad es la realidad que debe permear toda la experiencia cristiana: «Todos, sea cual sea nuestra responsabilidad en la comunidad cristiana, hemos de entender y vivir la sintonía necesaria de la caridad con las otras expresiones de la vida cristiana…» Pero, a la vez, seguía afirmando Vd., que «deberíamos tener claro que, sin las otras manifestaciones de la vida cristiana, como una fe profunda y bien formada; una participación consciente en la vida sacramental; y una experiencia de comunión y fraternidad, a la caridad le faltaría la fuerza y la verdad que necesita para hacer su servicio de amor a los demás según el corazón de Cristo, al que reconocemos en la vida de los pobres»”.
Finalmente, D. Francisco Juan presentó a las personas que iban a felicitar al Obispo, en nombre de toda la Diócesis, D. Rafael López-Sidro, Director de Cáritas Diocesana y Dña. Carmen Robles, enfermera y responsable del PROSAC.

Palabras de Cáritas
D. Rafael López-Sidro, quiso dirigirse a Don Amadeo para poner de manifiesto el afecto y la cercanía que sienten hacia él los miembros Cáritas. “Siempre, ante situaciones muy difíciles u otras no tanto, aunque complejas, hemos sentido su apoyo y la compresión precisa para seguir adelante con estímulo e ilusión sirviendo a la Iglesia Diocesana, de la que usted es nuestro pastor. Desde esta actitud, le trasladamos nuestra felicitación navideña, con el ruego a San José, cuyo Año Santo hemos iniciado el pasado día de la Inmaculada Concepción, para que interceda ante Dios Nuestro Señor con el fin de que le siga bendiciendo, y proporcionándole luz y fuerzas para seguir dirigiendo y sirviendo a nuestra Iglesia Diocesana”.
Igualmente, Director de Cáritas Diocesana explicó que “el año que está a punto de finalizar nos está permitiendo vivir dos importantísimas experiencias: Una, la llegada de una pandemia que arrasa todo el mundo y que está afectando profundamente a la concepción humana de la vida que tiene nuestra sociedad de una vida de la que nos creíamos dueños y señores, dominadores de toda la creación. Esta imagen falsa se ha caído como una torre de naipes, llevándonos a comprender que la verdad de nuestra existencia está solo en la presencia de Aquel que nos sigue acompañando y amando hasta el infinito: Dios Nuestro Señor”. Para continuar: “La otra experiencia, es la celebración durante todo este año dentro del Plan de Pastoral del fomento de la Caridad. Y, precisamente, con un año tan complejo como el que vivimos, es el momento ideal para revisar nuestro quehacer en el proceso de profundización y desarrollo del Plan”.
Para culminar López-Sidro quiso reiterar el agradecimiento de Cáritas “por su ayuda y lacomprensión recibidos, al tiempo que le deseamos una Feliz Navidad, rogando al Niño Dios que lo cuide y proteja como Pastor de la Iglesia de Jaén”.

Palabras del PROSAC
Dña. Carmen Robles, enfermera y responsable del PROSAC, quiso comenzar narrando su experiencia personal. “En el inicio de la pandemia he vivido personalmente situaciones difíciles, enfermé de COVID, estuve 2 meses en aislamiento, entre cuatro paredes. En este periodo fallece mi padre, para mí fue muy duro ya que no le pude acompañar en su último tiempo en la tierra”. En este sentido insistió: “Como yo, hay mucha gente que ha vivido y está viviendo situaciones similares, pero esto no debe desanimar al cristiano porque Jesús está en cada situación en la que estábamos viviendo, ayudándonos, dándonos la mano y apoyándonos para que no flaqueemos”.
La enfermera continuó explicando que en esta Navidad “los cristianos nos sentimos más unidos a nuestro Pastor, el Señor Obispo, como un amigo que lo tenemos ahí, porque en este periodo, nuestra iglesia, nos ha estado acompañando en cada momento. Cuando se cerraron las iglesias por el confinamiento, se abrieron muchas en las casas de cada uno de nosotros, donde oíamos misa todos los días. Nuestra iglesia se adapto a la situación, aprovecho las redes sociales, con lo cual en ningún momento estuvimos solos”.
Y finalizó: “Desde la Pastoral de la Salud a la cual represento, le deseamos una Feliz Navidad y que el Niño Jesús siga naciendo en la vida de cada uno de nosotros. Señor Obispo muchas gracias por estar ahí”.

Palabras del Obispo
Nuestro Obispo, Don Amadeo, fue el último en tomar la palabra. En primer lugar, quiso agradecer, tanto las palabras del Vicario General, como las de los dos colaboradores de la Vicaría de Caridad y Acción Social.
Asimismo, haciendo referencia al Evangelio de san Lucas, el Prelado hizo hincapié en el nacimiento del Niño Dios. En este sentido, explicó que en esta Navidad del 2020, tan singular y tan dolorosa para muchos, también Dios está con nosotros y viene a traer amor, “porque Jesucristo es la presencia del amor entrañable de Dios y viene a poner alegría, fiesta en nuestro corazón. Y viene a decirnos que tenemos que hacer una lectura creyente de todo lo que nos está sucediendo. Que no se nos olvide nunca hacer esa lectura. Y es que encontremos, también, en este tiempo de pandemia el sentido más profundo de todo lo que nos sucede y por tanto el sentido más profundo de la vida, donde está permanentemente la presencia del amor entrañable de Dios. Porque el Hijo de Dios viene a darle sentido al día a día de nuestra existencia, aunque a veces nos cueste verlo y entenderlo, y viene a darle horizonte de esperanza a todo lo que vivimos, aunque sea doloroso. Porque siempre es doloroso la separación de nuestros seres queridos”.
“Por eso, en medio de las situaciones en las que estemos viviendo cada uno de nosotros - añadió el Obispo - esta Navidad tengo que decir a cada uno de vosotros lo que le dijeron los ángeles a los pastores: «Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor» y así os digo, a cada uno de vosotros, Feliz Navidad”.
Posteriormente, manteniendo las medidas de seguridad y distancia, los allí presentes pudieron saludar y desear una feliz Navidad al Obispo.
A causa de la pandemia de la COVID-19 este año no se pudo besar al Niño Jesús, ni se celebró el habitual aperitivo fraterno.

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